¿Entonces por qué la asentamos aquí?
La respuesta está dada por algo que sabemos existe en el ser humano que aún lee. Que existe la tendencia a tomar las cosas sencillas de entender como algo ambiguo; que queremos decir lo que no queremos decir. El mismo cuento de los manidos teólogos (.) “”. ¡Diablos! ¡Cómo trina la lengua para mentar a esos putos cerdos (.)!
Sí. Preferimos que nos digan asnorantes, por caer en repetición / iteración/ redundancia/ pleonasmo…, antes que permitir que esas pestes metan sus sucias uñas impunemente en lo que queremos asentar; nos importa que la gente común nos critique nuestras falencias con razón, pero entendiendo.
Por otro lado. Los sistemas desarrollados han ayudado bastante. Mucho. Pero aunque los generadores han hecho buenos esfuerzos, al chocar con nuestras necesidades, particulares, inevitablemente terminamos chocando de firme con los comandos que han desarrollado. Vea el ejemplo que aportamos por ejemplo; Ud. tiene TRES opciones a tomar con el corrector: 1) omitir, 2) omitir todos, o 3) agregar. Hasta ahí todo santo y bueno, excepto por el hecho de que si Ud. le da sí a las opciones 2 y 3, la máquina, por defecto, da por descontado que todo lo que agarre por delante que cumpla las mismas indicaciones DEBE ser cambiado. Ello por supuesto nos meterá en un lío marca diablo; porque si le damos publicar a la máquina solo cuando le vemos instalado nos damos cuenta que esta agregó o quitó cosas que nunca quisimos establecer.
Bien, esperamos haber aportado algo que sirva.
Buen día.
27 de nov. de 16. Fuente: es.wikipedia.org