¿Qué es una Obediencia Masónica?
La respuesta más simple y directa define a una Obediencia Masónica como “UNA ASOCIACIÓN DE LOGIAS”.
Generalmente las obediencias se denominan identificando su estructura interna y su ámbito de actuación geográfica, por ello son habituales las denominaciones de Gran Logia o Gran Oriente “de...”
Los usos y costumbres tradicionales indican que tres o más logias en una misma ubicación geográfica, generalmente una nación o región especialmente distintiva, pueden crear una obediencia masónica
Una obediencia configurada como Gran Logia, indicará a priori que su estructura organizativa será la representación de cada una de las logias asociadas. Y que como tal tendrá representantes o delegados de cada una, lo que le permitirá actuar como un cuerpo ejecutivo, legislativo y administrativo un pluralista.
Una obediencia configurada como Gran Oriente, reflejaría una estructura donde los representantes de las logias se reúnen en asamblea como cuerpo legislativo y de entre esta asamblea se generaría un cuerpo ejecutivo y administrativo. En las dos configuraciones el cuerpo judicial interno es independiente.
Sin embargo, esta clasificación tradicional ha dejado de ser real, hoy en día encontramos obediencias masónicas que su denominación no refleja su estructura real. Lo mismo ocurre con la identificación geográfica, hoy en día es fácil encontrar logias de distinto países del mundo federadas a determinada obediencia en un país específico, y/o federadas a obediencias masónicas de otros países. También es fácil encontrar obediencias masónicas, regionales, comunitarias o multinacionales. En cualquier caso, una obediencia masónica es una estructura que engloba administrativamente a logias que libremente así lo deciden.
La misión de la obediencia masónica es velar por la pulcritud del trabajo masónico fijando reglamentos y ritos, fomentar y aglutinar las acciones de solidaridad, normalmente mediante fundaciones ad-hoc, administrar los acuerdos de amistad y reconocimiento entre logias y fomentar las relaciones.
En consecuencia, toda Obediencia Masónica, es una superestructura administrativa que representa (o debe representar) a las logias masónicas correctamente constituidas que trabajen con arreglo a un Rito Masónico determinado, son reconocibles como tal por sus características, simbolismos y su finalidad iniciática.
El parámetro ritualista, en una institución que transmite una tradición, deberían ser los Ritos históricos universalmente reconocidos por los masones, ya sea que los practiquen o no, todos existen con un mismo objetivo, los medios para alcanzarlos son los que varían de un rito a otro.
Existen suficientes datos documentales para conocer el esquema de la regularidad de los Ritos practicados en la Masonería consolidada a partir de finales del siglo XVIII. Sin embargo, hay quienes pretenden dogmatizar las interpretaciones que de los símbolos masónicos universales puedan hacer los miembros de la Cofradía, fijándolas en el tiempo e ignorando la evolución del conocimiento humano, siendo el dogmatismo lo primero que debería quedar descartado.