Efe Salud- Paul Kalanithi, un brillante cirujano a quien con tan sólo 36 años le diagnosticaron un cáncer muy avanzado, comenzó con su segunda pasión: la escritura. Este doctor hizo una profunda reflexión sobre el sentido de la vida y la gran capacidad de resiliencia que tiene el ser humano en situaciones extremas. No pudo vencer al cáncer, pero dejó un valioso legado.
En 2013 le diagnosticaron cáncer de pulmón en estado avanzado. A raíz de esa experiencia que unía sus facetas de médico y paciente, empezó a escribir “Recuerda que vas a morir. Vive”. Murió en marzo de 2015 sin ver publicada su obra.
Su obra: Recuerda que vas a morir. Vive.
“Tú, que buscas qué vida hay en la muerte, ahora descubres que es aire antes respirado. Nuevos nombres conocidos , viejos nombres olvidados: hasta que el tiempo ponga fin a los cuerpos, no a las almas. ¡Lector!, mientras sigas siendo, transforma el tiempo en pasos hacia tu eternidad” (Fulke Greville). Son las palabras que rememora Kalanithi en el comienzo de su emotiva obra.
El libro trata sobre la familia, la medicina y la literatura, sus tres grandes pasiones. “Yo estaba seguro de que no iba a ser médico, si me preguntaban hubiese dicho que escritor”, pero luego “sintió la llamada” y se convirtió en médico pero soñaba de algún modo con volver a la literatura, por eso al saber que iba a morir, comenzó a escribir.
El libro te transporta durante el duro recorrido de saber que toca despedirse de momentos, amigos, familia, esposa e hija, relata con pelos y señales esas emociones, te conmueve y te hace vibrar.
Escribió el libro con gran determinación, pero con grandes dificultades, hasta el punto de que tuvo que usar guantes para utilizar la pantalla táctil, una vez que sus dedos comenzaron a agrietarse durante la quimioterapia. Habló con su mujer, Lucy Kalanithi, para que terminara los últimos capítulos de su obra porque él ya no podía debido a su avanzada enfermedad.
“Me dejaste, cariño, dos legados: Un legado de amor que a un padre celestial habría contentado; Me dejaste fronteras de dolor extensas como el mar, entre la eternidad y el tiempo, entre tu conciencia y la mía” (Emily Dickinson).
Primera cita que utiliza su esposa al abrirse camino en la obra, unos duros últimos capítulos donde sólo toca decir adiós.
Por eso, no debes esperar a que algo doloroso ocurra en tu vida para reaccionar y empezar a vivir. Sé feliz ahora.
Fuente: www.efesalud.com