Por Matías de Urraza
La capital de la provincia se ha convertido en una gran zona liberada: es virtualmente tierra de nadie.
Habría que preguntarle al intendente ¿Dónde se planifica la política de seguridad de la ciudad? Una ciudad tan linda como la nuestra donde no se puede vivir tranquilos.
No se puede creer que en la ciudad con mayor densidad de policías de la provincia y tal vez del país, tengamos un homicidio cada 9 días. No puede ser que, en nuestra ciudad, sepamos que no llegaremos a contar los diez días sin que haya un crimen.
No es imposible diagramar una política para este tema. El 68% de los crímenes se cometen entre sábado y domingo. Da la sensación que el intendente se va de la ciudad el fin de semana y deja la puerta abierta para entren los criminales y hagan lo que quieran.
¿Dónde están las cámaras? ¿Quién las desconecta los fines de semana?
No es extraño que el 40% de los crímenes se concentren en Villa Elvira, Ringuelet y Melchor Romero. Caminando por esos barrios, se ve u dejadez que invita a la violencia.
Según el último informe de la Corte Suprema de la Nación, el 62% de los crímenes en La Plata ocurren entre las 8 de la noche y las 6 de la mañana. Claramente el crimen no duerme. Sería lógico que el jefe comunal no duerma tampoco hasta que la población pueda dormir en paz.
Si el 15% de los delitos fueron cometidos por menores de edad quiere decir que ese sector está por demás desprotegido. Hay que tener políticas de contención para ellos, generarles una esperanza en la vida que hoy no tienen.