Concluye una semana complicada e intensa que parece ser un anticipo de lo que se viene en términos políticos hasta fin de año. Tal como lo venimos anticipando la presidenta Cristina Fernández no logra recuperar la iniciativa política ni frenar su caída en las encuestas. Pero cuantas más dificultades percibe mayor es el grado de belicosidad que va elaborando.
Los frentes de tormenta se alinean y complican a la gestión de gobierno. La economía no termina de arrancar y los pronósticos para 2013 se van moderando a medida que aumenta la incertidumbre y el riesgo político. Ahora muchos analistas económicos plantean un escenario de crecimiento cercano al 3% del PBI pero más influido por el arrastre del último trimestre y sin mucho efecto en el bolsillo de la sociedad.
Cada vez resulta más evidente que algo más profundo está ocurriendo en el vínculo de amplios sectores sociales y la presidenta. A dos semanas del 8N se comenta en el mundo político que el oficialismo no tendría muchas herramientas para volver a entusiasmar a la gente con un nuevo boom de consumo. La fatiga del modelo y la inflación le impedirán a CFK dar buenas noticias que frenen el descontento y la irritación.
De todas maneras, los funcionarios que ingresan al despacho presidencial no llevan estas cuestiones al encuentro con la jefa de Estado. Sólo buenas noticias y aportes para enfrentar al Grupo Clarín. Más que nunca ella quiere terminar con la influencia de Héctor Magnetto en la vida institucional del país. Aunque el desenlace genera incertidumbre, puede verse un panorama claro de las fuerzas desplegadas para la batalla final, que no tendrá lugar el 7D sino a partir de esa fecha.
Todo parece indicar que, como aseguran los spots publicitarios del Grupo Clarín, en 40 días no cambiará nada. En el mundo oficialista se dice que, como el holding no va adecuarse a la Ley de Medios (información confirmada esta semana por los propios directivos ante corresponsales extranjeros), el ente que dirige Martín Sabbatella declarará la caducidad de las licencias excedentes de Cablevisión.
Se trata, en principio, de 216 licencias, pero comenzará priorizando a aquellas que se superponen en una misma ciudad, como en los casos de Rosario y Córdoba, debido a que cuando Multicananal (la empresa de TV por cable de Clarín) se fusionó por absorción con Cablevisión, en 2006, la nueva empresa se quedó con las dos licencias, lo que dicho sea de paso ya era ilegal si se aplicaba la ley de Radiodifusión vigente antes de la sanción de la Ley de Medios.
En segundo término, hará caducar las licencias de radio o televisión que Clarín no pueda conservar porque ya dispone de licencias de TV por cable en esa misma ciudad. Simultáneamente, el AFSCA se presentará ante un juez federal para pedir la intervención judicial de las empresas correspondientes por considerar que se han caído todos los plazos previstos para adecuarse a ella.
Si el juez llega a ordenar esa medida, Clarín la apelará de inmediato por lo que previsiblemente llegará a la Cámara que está siendo bombardeada por el Poder Ejecutivo, cuya decisión a su vez será rechazada por la Casa Rosada, que apelará ante la Corte Suprema. Aunque es muy probable que CFK de la orden para reclamar directamente el Per Saltum, se aprueba en quince días, al máximo tribunal y ganar tiempo en términos políticos.
En concreto, tanto la cuestión de fondo, la inconstitucionalidad del artículo 161 de la Ley de Medios, como la intervención judicial de las empresas dueñas de las licencias excedentes, concluirán en algún momento de 2013 en los despachos de los jueces de la Corte. ¿Se descarta el escenario de una intervención a cargo del Poder Ejecutivo que quede con el control de Cablevisión? No, pero nadie lo asegura tajantemente. Todas las alternativas son factibles, dependerán del humor de CFK.
Ricardo Lorenzetti nada en aguas turbulentas. El kirchnerismo ya tiene los nervios alterados con sus amagues escurridizos, cerca de Cristina sospechan que tal actitud, basada en el paso del tiempo y la contemplación, favorece a Clarín. Aunque en las empresas del holding periodístico no se sienten muy relajados con el manejo que haga Lorenzetti de ese juicio. Su voto podría ser favorable al multimedio pero se preguntan si intenta encolumnar al resto de sus colegas.
La ofensiva sobre el Consejo de la Magistratura, la designación de 16 conjueces del fuero Civil y Comercial y las "caídas" de camaristas por jubilación son parte de la estrategia del kirchnerismo para debilitar la resistencia de un sector del Poder Judicial que, según la Casa Rosada, se ha mostrado funcional a los intereses de Clarín. En el cristinismo se desesperan analizando que cada día que pase luego del fin de semana del 8 y 9 de diciembre será más complicado ganar la batalla judicial.
Sin embargo, Cristina puede llegar a decidir en función la gobernabilidad y la continuidad del proceso que comenzó en 2003. Eso puede querer decir que, si no encuentra respaldo judicial para avanzar sobre lo que ella considera el mayor flagelo para las instituciones, siempre le quedará la opción de resolver la crisis con un decreto, dejando a Magnetto y sus socios fuera de Cablevisión y pleiteando durante años en la Justicia con un reclamo resarcimiento.
Una decisión semejante debería ser tomada antes de que se produzca un fallo definitivo de la Corte, naturalmente. Además el costo político podría ser fatal para la jefa de Estado tanto a nivel local como internacional. "Sería una decisión producto de la desesperación , dicen los que saben. No es fácil a un interventor entrando con la fuerza pública, la Gendarmería o la Prefectura, en la empresa, y reprimiendo a los trabajadores, sus familiares y aquellos que se acerquen espontáneamente.
En el camino al 7D, peligrosamente, los protagonistas del escenario han decidido apostar a los riesgos de la movilización. Para Clarín, la marcha del jueves próximo sólo sirve para ser televisada, el medio por el cual aspiran a asfixiar políticamente al gobierno. Para la Casa Rosada, las convocatorias en los primeros días de diciembre buscarán mostrar que el poder de convocatoria de CFK está intacto. Hay mucho poder en juego con pronóstico reservado.