NÉSTOR KIRCHNER ALIAS “LUPIN”…
LA HISTORIA DEL CAPO DI TUTTE LE MAFIA DI CORRUZIONE K…
PRIMERA PARTE
DE CHICO ERA GANGOSO, SUFRÍA DE BULLYING, SUS AMIGOS LO TRATABAN DE BOLUDO SOBRE LOS CUALES CUANDO LLEGO AL PODER BUSCO VENGANZA, NUNCA FUE MONTONERO NI PERONISTA PONIÉNDOSE BAJO EL ALA DE LOS MILITARES…
Néstor Carlos Kirchner nació en Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz.
Fue el segundo de tres hermanos del matrimonio entre Néstor Carlos Kirchner Cšnning (1917-1981) y la chilena María Juana Ostoić Dragnić (1920-2013).
Su hermana mayor se llama Alicia Margarita Antonia ( 1946) y su hermana menor María Cristina ( 1961).
Su padre, también oriundo de la capital santacruceña, tenía sangre suiza y alemana.
Era la segunda generación desde que los Kirchner arribaron a la Patagonia argentina.
Trabajó en el correo, en el medio del desierto patagónico.
Con los años llegó a ser tesorero de la repartición.
También administraba, junto a sus tres hermanos, la administración y las representaciones comerciales de un almacén que heredó de su padre.
La madre de Néstor era de Punta Arenas .Chile.
Su familia, descendiente de croatas, tenía a cargo el telégrafo de la ciudad, mientras que el padre de María era carpintero.
Los padres de Néstor se conocieron hablando por telégrafo y conversaron por ese medio, hasta que tiempo después Néstor viajó a Punta Arenas a conocer a María e iniciaron un noviazgo a distancia que duró un año. Finalmente se casaron en agosto de 1946.14
En lo político, su abuelo paterno Carlos era conservador.
Fue uno de los fundadores de la Unión Cívica Radical en el Territorio Nacional de Santa Cruz, a la vez que era miembro de la Liga Patriótica y la Sociedad Rural Argentina.
Su madre María provenía del conservadurismo chileno y su padre era peronista.
Néstor Carlos todos usaban los dos nombres cada vez que se referían a él para distinguirlo de su padre, a quien sólo lo llamaban por el primero, ingresó a primero inferior en 1955, luego de la autotitulada Revolución Libertadora.
La maestra Digna Martínez fue quien lo recibió en el aula:
-“Era un chico callado, para nada conversador ni inquieto, pero llamaba la atención porque era muy observador. Yo le enseñé a leer y a escribir, aunque debo reconocer que él llegó al primario con la mano adiestrada...”,.
Sus primeras lecturas fueron historietas de superhéroes que llegaban al sur argentino con el sello made in México, y la revista Billiken.
Como su cumpleaños generalmente coincidía con el carnaval, las fiestas que lo tuvieron como anfitrión fueron de disfraces.
María Juana Ostoic se encargaba personalmente del vestuario de su hijo. Hoy, muchos de sus amigos coinciden en que sus disfraces más logrados fueron de vaquero y de granadero.
En el invierno, la diversión se acotaba al patinaje sobre hielo en el baldío vecino a la escuela. Cuando el clima se mantenía aún seco, el joven Néstor demostró tener recursos: abría la canilla del patio escolar hasta formar una laguna que se congelaba en instantes.
Sus amigos aún envidian su viejo trineo para tres personas, único en la ciudad, construido con un cajón de madera, algunos alambres, y equipado con dos palos de escoba y clavos para deslizarse...
En el año 57, luego de la creación de la provincia de Santa Cruz y sucesivas huelgas docentes, Néstor Carlos y la mayoría de sus compañeros se mudaron al Colegio Provincial República de Guatemala.
Allí recibió el apodo con el que hoy lo conoce toda su provincia: Lupín, por su parecido al aviador que encabezaba las historietas de la revista Rico Tipo.
También descubrió sus aptitudes para el básquet.
Fue pivot en el equipo del colegio y pronto integró la Selección de Río Gallegos.
-“No era un súper dotado para el deporte, más bien todo lo contrario.
Pero era obstinado, tenía voluntad y se mostraba capaz de dejar el cuerpo en la cancha antes de darse por vencido”, recuerda su entrenador Enrique García Pacheco.
La anécdota que mejor describe su carácter ocurrió cuando se enfrentaron los seleccionados de Río Gallegos y Punta Arenas.
Faltaban tres segundos para el final del partido internacional y los santacruceños se imponían por un tanto cuando un rival tomó el balón y comenzó su carrera hacia el aro.
Ante lo que parecía una derrota inevitable, Lupín saltó del banco de suplentes –adonde estaba por “exceso de faltas”–, irrumpió en la cancha y abrazó al adversario impidiéndole concretar el doble. Obviamente, todo terminó en una gresca general, pero la victoria fue para la Selección de Río Gallegos.
- “Nadie se dio cuenta que había sido yo –cuenta el propio Kirchner–. Pensaron en el técnico, un chico joven y parecido a mí. En la batahola, fui el único que no salió lastimado. Cuando se enteraron, me querían agarrar los contrarios… y mis compañeros”.
En la flamante capital provincial existía un lugar excluyente para ir a bailar: la confitería Mónaco.
Allí, los jóvenes debatían los asuntos del corazón al ritmo de las canciones de El Club del Clan, alguna cumbia colombiana y Los Beatles su grupo preferido
Su primer cargo electivo fue como presidente del Centro de Estudiantes del colegio República de Guatemala.
“Gané con la mayor diferencia registrada hasta entonces”, repetia Kirchner orgulloso, casi cuarenta años después.
Desde aquel cargo apoyó cada una de las huelgas contra el gobierno de Onganía, y organizó una sentada para impedir la expulsión de una profesora.
-“No duramos mucho porque en esa época no había asfalto en Río Gallegos, y nos tuvimos que sentar en el barro...
Pero sin dudas, que ése fue el primer acto político organizado por el presidente electo”, recuerdan sus compañeros.
-“En cierta oportunidad, Néstor fue con el equipo de básquet a jugar a San Julián.
En aquel momento se encontraba de visita en el país Charles De Gaulle, por quien los peronistas sentían admiración.
Como homenaje, Néstor formó a sus compañeros en el hotel y juntos entonaron la marcha peronista, aunque cambiaron el estribillo por ‘De Gaulle, De Gaulle / qué grande sos’.
Fue todo muy emotivo, pero el problema fue que el dueño del hotel era radical y los echó a patadas”.
Recibido de bachiller, Kirchner viajó a La Plata para iniciar la carrera de Derecho.
Militó en la Federación Universitaria de la Revolución Nacional (una rama del peronismo de izquierda) y, entre debates políticos, conoció a una bella chica platense, Cristina Fernández.
Cuando regresó a Santa Cruz para las vacaciones, sorprendió a todos con su cambio radical de look:
- “Volvió con el pelo largo como tenía Nito Mestre, y se lo veía muy flaco”, aseguran.
Pocos detalles se conocen de su love story con Cristina: tan sólo que él la deslumbró con su inteligencia, que en un acto de arrojo le propuso estudiar juntos, y que mantuvieron un noviazgo que duró sólo seis meses.
El 9 de mayo de 1975, Néstor y Cristina se casaron por Civil.
Durante la celebración, los amigos de los novios entonaron la marcha peronista, lo que enfureció al padre de Cristina, que se definía balbinista.
-“En el 76, cuando la democracia parecía tan sólo una idea remota, Néstor me dijo que quería terminar sus estudios porque iba a ser gobernador de Santa Cruz. Obviamente, lo primero que pensé fue:
- ‘Este tipo está loco’”. –Comento su suegro, el colectivero padre de CFK del cual ella se avergonzaba,
Julio Bárbaro en su libro “Lejos del bronce” cuenta de Néstor Kirchner.
Estos son algunos de los testimonios de vecinos, compañeros y adversarios políticos de Néstor Kirchner en Santa Cruz con los que cuenta el libro Lejos del bronce.
Estas entrevistas las realizó Omar Pintos.
Carlos Alberto Portel. Vecino de infancia de Néstor Kirchner y militante peronista de la década del 70.
- A Néstor Kirchner lo conozco de toda la vida, éramos vecinos.
Todos los chicos jugábamos en una canchita de barrio que estaba en Belgrano y 25 de Mayo, en Río Gallegos, y a Néstor no lo dejábamos ir porque era un boludo, el tonto del barrio.
El tonto que llegó a presidente. Ya de chico, en la juventud, en la política, siempre fue un prepotente.
En barra era prepotente; solo no valía nada.
Sus familiares, en cambio, los tíos, las tías, eran excelentes personas.
Lo operaron muchas veces de la garganta en Santiago de Chile porque era gangoso.
Cuando fue mejorando su dicción, nos pusimos todos contentos más allá de que fuéramos o no amigos.
Pero cuando fue electo gobernador, se vengó de toda la gente que se había reído de él.
Contra lo que debe ser la concepción de cualquier político, Néstor se tomó una revancha personal y destruyó a los que se habían burlado de su dicción defectuosa, entre quienes estuve yo.
En política nunca estuve con Néstor porque él no era peronista.
Nunca fue peronista.
Cuando nosotros militábamos en la JP, allá por el año ’70, ’71, él formaba parte de las regionales peronistas.
Venía de La Plata a Río Gallegos, armaba despelote y se iba con un grupito de amiguitos suyos.
Tenían repercusión porque eran los “montoneritos”, pero no eran montoneros de verdad.
Todos sabíamos que Kirchner vendía a los compañeros de acá.
Eso que contó al asumir la presidencia en 2003, cuando dijo que lo secuestraron en La Plata, que lo tiraron en un zanjón, es todo mentira. Jamás estuvo preso, a él nunca lo tocaron.
Durante la dictadura, yo estuve preso con el padrino de su hijo, Cacho Vázquez, y después me tuve que ir del país.
Néstor era informante de los militares cuando estaba en la universidad, en el ’74 o ’75, junto con otros que se decían compañeros.
Hay una foto en la que está detrás de Camps, en una de las visitas del ex jefe de la Policía bonaerense a Río Gallegos.
Kirchner fue estudiante destacado durante la última dictadura.
Sus primeros pasos en la riqueza los dio con los militares, gracias a los remates que hizo con la financiera Finsud.
Él era un tipo muy reconocido dentro del ámbito castrense por su rol de informante.
Eso que dijo de los derechos humanos, de las Madres de Plaza de Mayo, fue puro cuento, marketing para la población.
A Néstor le desaparecieron compañeros y él no se ocupó de buscar a esos tipos.
Como abogado, no presentó ni un solo hábeas corpus.
Es más, han ido compañeros a verlo y él nunca se presentó como querellante del gobierno militar.
Se han acercado amigos y amigas de ellos para hacerles alguna consulta y Cristina primero les cobraba.
Con el golpe de Estado de 1976, Néstor y Cristina Kirchner se marcharon de La Plata, donde a ella le restaban todavía algunas materias para recibirse de abogada.
Se radicaron en Río Gallegos, donde abrieron un estudio que con el tiempo se convirtió en uno de los más importantes de la provincia. Fueron tiempos prósperos para la familia Kirchner, en parte gracias a oportunidades que el matrimonio supo aprovechar.
En 1976, Néstor regresó a Río Gallegos con su título de abogado, abrió el Estudio Jurídico Kirchner, y compró su primer auto un Citröen 3CV usado blanco.
En esos años, merced a las ejecuciones hipotecarias y la tristemente célebre circular 1050 del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el matrimonio acumuló 22 propiedades.
Él era consiente que desde el delito económico se podía alcanzar el poder máximo en el país.
Fue entonces que planificaron el "plan maquiavélico Kirchnerista".
Ese fue el germen de una polémica en torno al patrimonio de ambos, que los acompañó en su escalada hasta lo más alto del poder.
La mayoría de esas propiedades que los Kirchner compraron a precio de saldo, se vendieron años después al empresario Lázaro Báez, cuyos negocios por otra parte crecieron de la mano de la obra pública.
En aquella época, Río Gallegos era una ciudad que tenía apenas 43.479 habitantes, según el censo de 1980, y se encontraba bajo el mando político directo de un militar. Por entonces, sin embargo, los Kirchner no concentraron sus mayores esfuerzos jurídicos en la defensa de los derechos humanos, bandera que abrazaron años más tarde, ya en la Casa Rosada, sino que se abocaron, con éxito, a los negocios inmobiliarios sobre el despojo de vil de quienes no podían pagar sus créditos hipotecarios.
Adoptada por el BCRA en 1980, durante la gestión de José Alfredo Martínez de Hoz al frente del Ministerio de Economía, la 1050 resultó letal para miles de deudores.
¿Por qué? Porque las tasas de interés de sus créditos hipotecarios pasaron a ajustarse por los valores vigentes en el mercado y miles de propietarios que a partir de ese momento no pudieron afrontar los vencimientos se vieron forzados a malvender sus inmuebles a inversores con pocos escrúpulos como los Kirchner que operaron como buitres sobre ellos.
Lo mismo que desde siempre, les enrostraron a los Kirchner sus rivales políticos.
El ex presidente Carlos Menem, por ejemplo, buscó marcarles la cancha en 2009 con una comparación:
-"Mire, el 24 de marzo de 1976 a mí me detuvieron los militares y Kirchner se fue al Sur con su mujer y empezaron a trabajar en su profesión a partir de la memorable y deplorable circular 1050. Hay que leer el libro Kirchner, el amo del feudo [de Daniel Osvaldo Gatti], que cuenta todo lo que hizo Kirchner mientras yo estaba preso. Mientras yo estaba preso, Kirchner se puso bajo el ala de los militares y también hizo plata".
No fue el único que le dedicó duros cuestionamientos.
El líder de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, también lo planteó en público, en el discurso con el que marcó su distanciamiento del kirchnerismo. Fue en la Plaza de Mayo, el 27 de junio del año pasado:
- "Cuando muchos nos quedamos en el país después del golpe de 1976 hubo dos clases de exiliados: los que se exiliaron fuera del país y los que se exiliaron en el sur argentino a lucrar con la 1050".
En Río Gallegos se recuerda bien lo ocurrido en aquellos años, y cada uno de los casos lleva una historia personal, con nombre y apellido.
Como el caso de Ana Victoria de Aaset, por ejemplo, quien sufrió un proceso judicial que, si bien no llegó a dejarla en la calle, la llevó a tener que enfrentar la situación de que le embargaran parte de los muebles de su familia.
Con el patrocinio del abogado Rafael Flores, inició una demanda penal contra los Kirchner, quienes se habrían quedado con los pagarés de la señora de Aaset, en vez de romperlos después del cobro.
Afortunadamente para esta humilde señora, el juicio prosperó y logró un fallo favorable.
Un episodio que se produjo entonces es memorable. Cuando el abogado Flores se cruzó con Cristina Fernández en la vereda de los tribunales locales, Flores la inquirió:
-Decime, ¿para qué hacen esto? ¿Cuál es la necesidad?
-Queremos hacer política, y para hacer política en serio se necesita "platita".
INVESTIGACIÓN PERIODÍSTICA:
Santiago Oreggia
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