Para el Dr. Eduardo Romanín, abogado de la ex mujer de Boudou, el abogado Dalbon es a la profesión lo que los buitres son a los siniestros.
Para Romanín, Dalbon, el mediático abogado, "pretende esmerilar a Stolbizer escudándose en un pretendido saber jurídico que su actuación profesional no justifica". Esconderse en la profesión de abogado para descalificar a quienes buscan erradicar la corrupción reinante, es equivalente a las aves que buscan en la carroña alimentarse. Son los colegas como Dalbon, los que hacen que el nombre de cuervos se asocie a una noble profesión como la de ser abogado y su vigencia y predicamento sólo puede explicarse por sobreabundante dosis de corrupción existente durante el gobierno K.
Para el letrado denunciante del ex vicepresidente y miembro del Comité Nacional del Partido Socialista Auténtico, la postura de Dalbon configura una "real violación de las normas éticas que rigen la Abogacía y sus dichos lo alejan de las normas y principios que conforman la noble tarea de ser auxiliares de la justicia para convertirlo en un vulgar mercenario, digno émulo de los corsarios ingleses. Defender a quien más le pague y hacerlo descalificando a quien denuncia la corrupción lo pone al mediático Dalbon más cerca de los buitres que de las palomas, sentenció Romanín a la par que adelantaba presentaciones ante los Colegios.
La Ventana de la Ciudad