or un lado agradecerle que a mis 58 años y después de batallas callejeras interminables, inconfesables y sin salida, tenga ahora mismo ganas de seguir peleando por su culpa. Por su afortunada llegada como referente visible de movimientos sociales que estaban ahí día a día, pegados al asfalto y al humo de los botes por una sociedad mas equilibrada y justa. No estábamos narcotizados como yo siempre afirmé y sentía, nos faltaba la mecha. Y por fin apareció. Todo lo que vino después no hace falta recordarlo ahora mismo porque los resultados saltan a la vista. Pero mas que nada quería centrarme en usted. En ti si me lo permites. Cuando te escucho siento una gran admiración y una muy sana envidia porque representas en persona todo lo que pienso y persigo en la vida : La honestidad, el compromiso militante y la coherencia. Es la percepción que tengo ahora mismo. Cada día trato de conseguir pequeñas metas personales para ganar la gran batalla de intentar contribuir a un mundo mas habitable en todos sus aspectos. Y ahí vamos. Mucho tiempo antes de que surgieras, había dejado de "escuchar". Solo oía, y no en todas las ocasiones. Siempre la misma canción rayada, manida y prostituida.
Fuente: imanolgomez.blogspot.com.es