(Por Robert Atis Bernal. (En: Nariño.info) Aunque para muchos pasa desapercibido en Las Lajas la profesión de la fotografía, es importante reconocer que está guarda grandes historias de vida, especialmente para los fotógrafos que hicieron de ella su forma de vida y una fuente de ingresos para sus familias. Por eso,
www.narino.info estuvo en el corregimiento de Las Lajas y habló con Adalberto Montenegro, quien contó su historia de vida como fotógrafo profesional y tradicional de Las Lajas.
Adalberto Montenegro, fotógrafo profesional. Nuestro invitado, se ubica sobre un asiento de madera y con tranquilidad comienza a narrar la historia de su profesión como fotógrafo, asegurando que esa labor de fotografiar en el corregimiento lleva alrededor de unos 80 años. Foto de Bernardo Andrade Tapia
La profesión de ser fotógrafo
“Nuestra profesión se inició con motivo de la canonización de la Virgen de las Lajas en el 1952, pero cabe resaltar que los primeros fotógrafos se iniciaron en 1948, cuando el Santuario se declaró en año mariano, en esa oportunidad todas las parroquias de la diócesis de Pasto, obligaron a que cada parroquia de los municipios debían trasladarse a una visita periódica”, dice Montenegro.
Pero los lajeños, ipialeños y nariñenses no fueron los únicos fotógrafos de ese entonces, Adalberto nos cuenta que ciudadanos del vecino país de Ecuador como Abraham Rodax, Carlos Mier, y otros señores de apellidos Rosero, también trabajaron en Las Lajas.
Adalberto mientras atiende a sus clientes, no deja de hablar y tampoco pierde la idea y sigue contando su historia; afirma que el primer fotógrafo del corregimiento de Las Lajas fue el señor Rafael Paredes, y que las primeras fotografías que se capturaron se hicieron a través del ‘cajón’, (un cuarto oscuro con un espacio reducido) en el cual se colocaba un delantero en donde instalaban cualquier clase o tipo de cámaras: “era una máquina que contenía un negativo de 13×18, 6×9 y de 6×6; esos eran los lentes que, aproximadamente, con un fuelle daba origen para poder adaptar al cajón oscuro”.
El fotógrafo conoce muy bien los materiales, las cámaras, el revelado y todo el trabajo que exige la fotografía. Sin embargo, “antes era bastante difícil porque el acoplamiento no debía fallar, por cualquier daño, un fotógrafo podía quedar sin trabajo porque los materiales aparte de ser costosos eran difíciles de conseguir”, explica.
Según Montenegro, los propietarios del ‘cajón oscuro’ eran muy reservados con su material; ni siquiera lo dejaban solo cuando iban almorzar, tenían que dejarlo al cuidado de sus compañeros que estaban de turno para evitar daños.
Un ‘cajón’ tenía un costo de 100 a 120 pesos, dinero que a cualquiera le quedaba difícil de conseguir, puesto que un salario para un campesino solo era de 5 pesos, manifiesta Montenegro.
El gusto por la fotografía
Adalberto nos dice que la historia de la fotografía en Las Lajas la conoció a través de sus amigos y familiares, quienes le contaron todo sobre ella. “Cuando inicié la fotografía, yo aún no nacía, pero desde niño me llamó la atención de tomar fotos”, dice.
Y agrega: "que fueron dos motivos que me llevaron a este trabajo honrado, uno porque nací en esta tierra y segundo porque desde la época escolar ya tomaba las fotos…, especialmente en las primeras comuniones; para los creyentes era obligatorio llevar su recuerdo y lo único que había era la fotografía que se hacía con las cámaras de agüita y del cajón oscuro”, recuerda.
Montenegro dice que tenía buen pulso para el dibujo, que en esa época existían las acuarelas que eran exportadas de Alemania y les daban color con pincel; lo que tenían que hacer era darle iluminación: “me dedique más en esas épocas al trabajo de la iluminación, ganábamos otro centavo que el fotógrafo, es decir hacíamos fotos iluminadas”, asegura.
Monaguillo, cantante y sacristán para tener su primera cámara
Para tener su primer cámara hizo muchos esfuerzos, tuvo que trabajar como monaguillo en el Santuario de las Lajas, luego fue cantante y terminó siendo sacristán.
Recuerda que en los momentos de almuerzo de los fotógrafos, le dejaban encargado las cámaras y que algunos le permitían tomar fotos y le daban una remuneración. “Con lo que trabajaba y con lo que me regalaban los compañeros fui ahorrando hasta comprar mi primera cámara fotográfica”.
Después de convertirse en un fotógrafo y de tener ‘la máquina’ logró capturar cientos de rostros e instantes que registran la historia de familias y acontecimientos públicos. De esta manera, recuerda las imágenes más importantes que tomó, entre ellas la de los ministros Domingo Sarasty, José Elías del Hierro, reconocidos funcionarios de la exprovincia de Obando, y oriundos del municipio de Pupiales que hicieron parte del Gobierno Nacional.
Otras imágenes que recuerda son las obras del capellán monseñor Justino Mejía Mejía, quien estuvo al servicio en el Corregimiento alrededor de 38 años, y a quien asegura, se le debe la terminación del Santuario.
Formaron sindicato
El Sindicato de Fotógrafos del corregimiento de Las Lajas, jurisdicción del municipio de Ipiales llevan 38 años trabajando en esta labor. Según Montenegro, en 1974, con varios personas formaron el primer Sindicato de Fotógrafos, porque la aglomeración y la tecnología de ese entonces ya había avanzado un poco más, ya no había la foto agüita sino que hacían las imágenes a través de telescopio, que en la actualidad desapareció.
Dice: “Fue bastante difícil organizar el sindicato porque los fotógrafos ya pensaban tecnificarse más, con el fin de prestar un buen servicio a los turistas y peregrinos, fueron cerca de 2 años de diálogos y discordias con los fotógrafos que aún tenían las cámaras foto agüita, pero logramos organizarlo con 25 personas, nos tocó integrar a jóvenes y así las autoridades nos dieron la Personería Jurídica el 18 de octubre de 1975”.
Y agrega: “que desde el 2008 tenemos un apoyo eclesiástico, debido a que en esa época los fotógrafos del municipio de Potosí quisieron invadir el sindicato, es decir querían perturbar nuestros turnos, lo cual nos tocó defendernos y obtuvimos de la Diócesis de Ipiales el Decreto 038 que manifiesta que solo deben estar 36 personas al servicio”.
Finalmente, con una sonrisa, Adalberto Montenegro, el fotógrafo, que aprendió desde la escuela a tomar fotos, nos dice que actualmente son pocos los fundadores que permanecen en el sindicato, los demás todos son nuevos, algunos han muerto, otros se han retirado, pero afortunadamente no han dejado de desfallecer en su labor que inició en la Canonización de la Virgen de las Lajas.
Fuente: narino.info