Informe: Se extingue humedal. Por Bernardo Andrade Tapia. En esta ciudad (Ipiales), hace 80 años se disfrutaba el esplendor de 8 humedales, hoy con tristeza todos convertidos en vulgares escombreras o cloacas de barrio, o simplemente en monumentos de cemento, que en nada contribuyen al mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.
Foto: Humedal Puente del negrito. Tesoro ecológico. La reserva natural y ecológica está ubicada al occidente de Ipiales, entre el Puente del Negrito y San Luis, rodeada por las veredas de Puenes y Los Marcos, en una amplísima zona fértil de 5 kilómetros de extensión vivificante y esplendorosa, única por sus majestuosos paisajes.
Aquí florecían con especial primor: los morichales y chilcas y la señorial totora (materia prima de los indígenas pastos para elaborar esteras), las hierbas de sapo y berros, la alcaparra y el pillo, los helechos y siempre vivas, etc. También la fauna, como: renacuajos, ranas, sapos, lagartijas; los colibríes, torcazas, golondrinas, tórtolas, chiguacos, patos silvestres y conejos; mariposas, libélulas que irrumpen zigzagueantes y primorosas en raudo vuelo; en las entrañas de la tierra surgen variedad de especímenes que llenan de exuberancia y singular atractivo.
Acción violenta
El humedal es un oasis natural, comparable a lo más sensible de los órganos vitales. Su recuperación, es casi imposible o demoraría años para dejarlo en su estado natural, después de una intervención brutal o despiadada, como echarle escombros al área, abrir calles, ampliar caminos, amontonar tierra, deshechos o arrojarle aguas negras.
También los constructores de los barrios aledaños como el Gomina, Villa Esperanza, San José y otros sectores de Puenes, y el mismo Puente del Negrito, atentan al echarle aguas cloacales al humedal, contaminándolo de manera irreversible.
Es lamentable en aras del progreso (si a esto puede llamarse así), la anterior administración municipal y la gerencia de Empobando, los contratistas del boxculver y trabajadores, de la manera más indolente le echaron tierra al humedal, en ciertos tramos le abrieron zanja enorme para acumular agua putrefacta diezmando la zona, desestabilizando el terreno y agrediendo el paisaje con montículos de tierra por doquier.
A lo anterior se agrega la ambición urbanística de los moradores del barrio San José, al convertir el humedal en escombrera, y ampliar su área habitacional. También por el acecho constante de los habitantes de barrios aledaños al echar aguas contaminadas y el pastoreo sin control de toda clase de animales. El sitio está sin protección (cerradura, avisos, prohibiciones) y es altamente vulnerable a la acción del hombre.
Parque ecológico
Es vital la recuperación y preservación de este tesoro ecológico, así se evitaría su prematura desaparición para lo cual se hace indispensable:
La reforestación inmediata y cerradura del origen del manantial y de los arroyos adyacentes que alimentan el caudal. Clausura de los vertederos de aguas negras que contaminan el lecho de la quebrada, de lo contrario el humedal se extingue.
Cerramiento urgente del área crítica, ubicada en el barrio San José, hacia arriba, extensión un kilómetro, para que los vándalos no se apropien de la zona, echen montículos de tierra, deshechos de construcción, basuras y desperdicios, que afectan notoriamente la vida natural.
Concientizar al gobierno municipal (Planeación, Empoobando, Iservi, Obras Públicas, Urbanismo, Personería Municipal); a juntas comunales, instituciones educativas, y especialmente a Corponariño, y a la reciente Secretaría del Medio Ambiente, para que valoremos la importancia presente y futura de este humedal, como muestra de la riqueza natural de nuestro entorno natural.
Iniciar acciones legales para sancionar con todo el peso de la ley a entidades y personas que de manera irresponsable atentan contra el humedal y el medio ambiente como derecho de la sociedad en todo tiempo.
Declarar el humedal Puente del Negrito; y la riqueza en flora y fauna de las selvas del Churuyaco y valle de Cofanía, como reserva natural regional y patrimonio ecológico del municipio, esto por parte del Concejo Municipal de Ipiales.
Realizar el diseño y la construcción de un parque ecológico, y de un jardín botánico, como aporte social a la sana recreación y salud de la población ipialeña. Sembrar especies nativas, aves silvestres, reptiles, ranas, peces y especies de fauna y flora en vía de extinción de la comarca, para que las generaciones de hoy y de siempre valoremos la naturaleza.
A cumplir la ley
La Constitución Política de 1991, elevó la categoría de derechos fundamentales el medio ambiente y consideró dentro de los derechos humanos mantener un ambiente sano, armonioso y sostenible para el mejoramiento de la calidad de vida (artículo 49, 79, 82); la Ley 9 de 1989 reconoció la dimensión ambiental en los programas de desarrollo territorial; la Ley 99 de 1993 creó el Sistema Nacional Ambiental; la ley 115 de 1994 fijó el área de Ciencias Naturales y Educación Ambiental; la ley 388 de 1999 dio función ecológica y social a la propiedad y ordena la conservación arquitectónica, ambiental, de reserva ecológica y defensa del paisaje; la Ley 803 de 2003 toma medidas efectivas para evitar la depredación del ecosistema.
Humedales desaparecidos
En Ipiales desparecieron: 1. La Laguna, desde el barrio Bellavista hasta los humedales de Charco Grande y Charco chico; 2. El Totoral, agoniza con desespero entre el Puente del Negrito a los Álamos Norte, convertido en cloaca, al aire libre; 3. El Lago, entre el parque Infantil y la quebrada el Totoral; 4. El Seminario, entre almacenes Éxito y el barrio Primero de Mayo; 5. La quebrada Pastás, primera fuente de agua para Ipiales, en el área de la antigua Malterías de Bavaria y la hondonada del Manzano, Grupo Cabal y Yerbabuena; 6. La quebrada El Totoral, fuente de recreación y esparcimiento, en el sitio Las Canoas; 7 Los arroyuelos en las márgenes de la escuela Club de Leones; 8. El arroyo en la escombrera, calle 24, cerca de La Alborada; 9. El arroyuelo en las laderas de Puenes hacia el humedal Puente del Negrito. Además, como fuente de agua se contaba con los pozos de Chorro Chico y Chorro Grande, aún existentes, pero abandonados, históricamente como testigos de tantas tertulias de nuestros habitantes de ayer.
Cronología de salvaguardia del humedal
Con la iniciación del barrio San José, aparece en su plenitud el humedal de la quebrada El Totoral, al occidente de Puente del Negrito. Solo en 1998, el autor de este libro, descubre su belleza e invita por la radio a que se admire su fresca lozanía y belleza. En el 2000, intervine en el Noticiero de Radio Viva Cultural Bolívar, sobre la necesidad de preservarlo; en octubre del 2002, escribí un artículo en el periódico Testimonio de Nariño: ‘El último humedal de Ipiales’, un relato que llamó la atención de las fuerzas vivas de la región; el 9 de octubre de 2002, página 1c, de Diario del Sur, dice: La reserva ecológica de El Totoral es el único que existe en la ciudad de Ipiales, por eso la urgencia de evitar que sea intervenido y destruido (…) Esta gigantesca mancha vegetal por sus características puede considerarse como un tesoro ecológico, razón por la cual el historiador Bernardo Andrade, insistió en preservarlo.
El 19 de octubre de 2003, los señores Miguel Ángel Erira Pismag y Jesús Ruano (creadores de la Fundación Cultural Nubes Verdes en el 2000), realizan el 2º Concurso de Poesía Ecológica, para concientizar y preservar el humedal, “y convertir este hermoso sitio en un parque ecológico y turístico”; días más tarde, publicó un folleto de poesías, 36 páginas.
El 8 de febrero de 2004, el Diario del Sur, publica a instancias del autor de esta nota, un Informe especial, ‘Se extingue último humedal’. “La reserva natural y ecológica está ubicada al occidente de Ipiales, entre el Puente del Negrito y San Luis”; el 17 de febrero del mismo año, según consta en mis archivos, se aprobaron en Asamblea General los Estatutos de la Fundación Cultural Nubes Verdes, Bernardo Andrade, presidente.
En el 2004 y 2007, se logró incluir en la Guía Turística del Directorio Anditek, una foto y: “El humedal Puente del Negrito, de belleza insuperable, última reserva o tesoro ecológico que le queda a la ciudad, alberga numerosas especies de flora, fauna y humus de tierra virgen”.
Durante los siguientes años, se han realizado varios informes en la televisión, radio. El Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, incluyó dentro de su pensum el Humedal, y realizó visitas de campo; al igual que algunos colegios. Hemos realizado varias observaciones en el terreno, y es notorio el deterioro que ha sufrido el humedal, especialmente en su nacimiento, por la canalización de sus aguas, y el desecamiento de sus terrenos cenagosos, para ampliar cobertura de siembras de las tierras aledañas.
En febrero de 2010, se publicó en internet Panoramio.com, varias fotografías del Humedal cuyos comentarios siguientes se reseñan en Diario del Sur de Pasto, en julio 15 del presente año, como itinerario ecológico,
www.panoramio/user/3136479 o photos Bernardo Andrade; el 20 de octubre de 2013, dedicó una página y resaltó sus fotografías de paisajes, arquitectura y ecología de la región nariñense, pág. 8B.
El 25 de enero de 2015, tituló: “Pesar por pérdida de humedales” (…) El historiador Bernardo Andrade, instó a las autoridades municipales y departamentales para que se diseñen alternativas para recuperar las fuentes hídricas de Ipiales. El 11 de julio de 2015, señala: Historiador, Advierte sobre desaparición de humedales, en:
http://diariodelsur.com.co/ipiales?page=1
Fuentes:
Andrade Tapia, Bernardo. Aportes y documentos para la historia de Ipiales, tomo 2, Editorial Andina, Ipiales 2003.
-------------------- El último humedal de la ciudad de Ipiales, Diario del Sur, Pasto, domingo 8 de febrero de 2004.
-------------------- Pesar por pérdida de humedales, Diario del Sur, Pasto, domingo 25 de enero de 2015.
Fuente: diariodelsur.com.co