Yo soy periodista, además de dueño y socio de productos comunicacionales y pequeño empresario de medios. En estas funciones que gracias a la pasión y el amor por la comunicación, hoy son mi trabajo, me ha tocado vivir situaciones de todo tipo. Desde entrevistar a grandes personalidades y entablar con algunas de ellas una relación, hasta tener que defender un producto de invención mía, que fue copiado y por no estar registrado, estuve al borde de perderlo y junto a él, dinero.
ntre medio, múltiples circunstancias. Lo que no podemos permitir los periodistas, y acá dejo a un costado una parte de mis actividades actuales como es llevar adelante algunos medios, es que en nuestro propio lugar de trabajo nos censuren o quieran, por miedo a nuestro potencial y nombre, que dicho sea de paso, al incursionar y hacer contactos a través de buenos desempeños personales, el nombre ya comienzan a hacérserlo, pongan trabas a nuestra capacidad de captar la atención de la gente. De diferentes modos, los peces gordos buscan comerse a los peces débiles. No lo permitan. Hay muchas maneras de evitarlo. Pero estén atentos porque ocurre con mayor frecuencia de la que creen.
Me despido atentamente y dejo la posibilidad de opinión que este maravilloso sitio ofrece, para que todo aquel que se encuentre en una situación de este tipo o crea que la puede vivir, se contacte.