Cuando la vida tiembla un instante y el amor nos devuelve al lugar donde respirar
Robert Doisneau- Una de sus más famosas fotografías-1950
15 abril 2026
- Ayer la mañana terminó donde tantas veces empieza lo inesperado: en Urgencias, en ese territorio que conozco demasiado bien y que, aun así, nunca deja de imponer.
- Una simple RX rutinaria encendió todas las alarmas y por un momento me vi otra vez ingresado, como aquel muy cercano 20 de marzo que aún llevo grabado en la memoria. Pero no, esta vez no.
- Esta vez tocó volver a casa, con medicación para ir drenando el líquido pleural y con esa tos que no afloja, con ese aire que a veces parece no llegar del todo, pero con algo que pesa más que todo eso: seguimos.
- Ella ya no sabe qué más hacer, y aun así lo hace todo. Su entrega es absoluta, su amor una especie de refugio que sostiene incluso cuando el cuerpo flaquea. Y yo, con eso, feliz, agradecido, consciente de lo que importa.
- Aquí debería escribir una despedida romántica, poética y esperanzadora, y quizá sea esta: que mientras haya manos que nos sostengan, la vida siempre encuentra la manera de seguir latiendo.
John Berger: "Lo que nos sostiene no es la fuerza, sino la claridad con la que miramos lo que nos ocurre."
Fuente: elcaminoseestrecha.blogspot.com