El Partido Democracia Plena expresa su profunda solidaridad con las víctimas, sus familias y la comunidad afectada por el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba. Ninguna modernización, ningún balance financiero y ningún discurso corporativo puede anteponerse al valor supremo de la vida humana.
> “Cuando el interés del capital se interpone por sobre la vida humana, no estamos ante un error técnico, sino ante una falla ética y política”, sostuvo Raymundo Rivera Lopeztiana, jefe del Partido Democracia Plena.
Resulta alarmante que, frente a un hecho de esta gravedad, la respuesta inicial de la empresa operadora evite pronunciarse con claridad sobre las posibles causas estructurales del accidente, mientras se apresura a remarcar que sus trenes son “nuevos”.
Como señaló un militante:
> “El presidente de Iryo evita pronunciarse sobre cuál puede ser ‘la causa que podamos identificar ahora’ del accidente ferroviario en Adamuz; sin embargo, a continuación se pronuncia de inmediato para decir que sus trenes son nuevos… por si las moscas.”
Para Democracia Plena, la seguridad no se mide por la edad del material rodante ni por campañas de imagen, sino por sistemas de control efectivos, mantenimiento riguroso, condiciones laborales dignas y responsabilidad pública real. La apelación a la novedad tecnológica no sustituye la obligación de rendir cuentas.
Exigimos:
1. Una investigación independiente, transparente y exhaustiva, que no se limite a explicaciones superficiales.
2. Responsabilidades claras, tanto empresariales como regulatorias, si se confirma negligencia o priorización del beneficio económico sobre la seguridad.
3. Revisión estructural del modelo ferroviario, cuando éste se base en la lógica de rentabilidad por encima del interés público.
La democracia también se mide en cómo protege la vida cotidiana de las personas. Un sistema que normaliza el riesgo en nombre de la eficiencia económica es un sistema que ha perdido el rumbo.
La vida humana no es una variable de ajuste.