24 octubre 2025
El poeta duerme, pero su mente no. Sueña con pasillos donde Satanás le ofrece metáforas envueltas en culpa, deseo y belleza. El sueño es el editor más cruel: borra lo que no sirve, exagera lo que duele. Satanás no es enemigo, sino colaborador incómodo. Le recuerda al poeta que la verdad no siempre rima, que la belleza puede ser obscena, y que el verso más honesto es el que no se atreve a escribirse.
Al despertar, el poeta no recuerda nada, pero su poema sí.
Fuente: etarrago.tumblr.com