25 junio 2025
- Hace unos días una buena amiga me contaba sus males y hablo de salud, claro, y se mostraba muy contrariada con todos sus amigos y especialmente con sus amigas. Su problema radicaba en que nadie como yo era capaz de escucharla (eso que se dice de los buenos médicos), y cuando yo le repliqué que lo hacía porque ella me interesaba como amiga y por tanto lo hacía por ella. Ella me contestó es que tú no es que seas una muy buena persona, Enrique, es que tú eres un ser normal.
- Me pregunté: ¿Qué es un ser normal?
- Quizá ser “un ser normal” no sea más que actuar con empatía genuina, con atención desinteresada, sin adornos ni heroicidades. Tal vez, en un mundo acelerado y ruidoso, lo extraordinario radica en lo sencillo: escuchar sin juzgar, estar sin exigir, cuidar sin esperar retorno. Y si eso es lo que mi amiga llama ser normal, entonces ojalá la normalidad sea contagiosa. Porque en ese espejo discreto y sereno nos reconocemos, nos entendemos y, con un poco de suerte, también nos sanamos.
Fuente: elcaminoseestrecha.blogspot.com