Fernando Sixto Ramos Solano, un peruano ciego de 63 años gano un premio en el Salón Internacional de Inventos de Ginebra su sistema es «capaz de mover un barco con el motor de un coche». Para lograr ese prodigio, su diseño se basa en dos ejes paralelos cuyos centros tienen un rodaje conectado al extremo de una barra que une a ambos y, a su vez, contiene en el medio dos rodajes «descéntricos» que varían su centro de gravedad.
Esto permite que al aplicar movimiento sobre uno de los ejes, el otro gire en sentido inverso y «regrese la fuerza multiplicada al primero, lo que además genera una fuerza exterior que se puede magnificar» si se le conectan otros paralelos que repitan la misma acción.
El sistema es exponencial porque «un motor de un caballo se puede multiplicar por veinte, y seguidamente, por cuarenta hasta tener 800 caballos», puesto que depende de variables como la distancia entre ejes, la masa, el diámetro de excentricidad y la dirección, que «cuanto mayores sean, mayor será la fuerza incrementada
Su simplicidad y genialidad procede de la mecánica clásica, con la palanca de Arquímedes y los paralelos de Tales: «Se varía la gravedad de un cuerpo para que caiga y la fuerza de caída se incrementa con una palanca para transmitirla al otro eje. Es como Kung Fu. Usas la fuerza del oponente para vencerlo», dijo.