02 enero 2023
- En estas fechas los sentimientos suelen aflorar en los momentos más inoportunamente felices y lo hacen, además, aligerando las emociones más escondidas.
- Recuerdo aquella vieja frase muy familiar (de mi familia) de "amar frente al mar" (estimar davant del mar), la cual es una frase que solía decir, siempre, mi abuelo Enrique lo cual, como sucede con toda la gente que parece que sale de un cuento, sabías que casi todo lo que te contaba no era exactamente real, pero te aferrabas a tu imaginaria ilusión para creer que todo era como él lo explicaba.
- "Amar frente al mar" (me decía mi abuelo Enrique), consistía en apoyarse ahí, en la barandilla de piedra del camino del Faro Barcelonés, mirando al mar y pensando en todos aquellos que queremos y hemos querido. Siempre lo hacíamos juntos el mismo día de Navidad. Él parecía rezar mientras, mantenía fija la mirada en el horizonte marino a la vez que de sus ojos brotaban unas delatadoras lágrimas que no conseguía esconder.
- Algunos años después intentaba ir con Ella al mismo lugar y Ella lo logró alguna vez a pesar de su FSHD... ¿Te acuerdas Mamá? – Le decía yo a Ella. Nos abrazábamos y eran entonces nuestras lágrimas las que unían nuestros sentimientos en su recuerdo.
- Vaya esta lágrima, en estos últimos destellos de la Navidad que vivimos, por todos ellos, por todos esos abuelos de la historia de nuestro olvidado mundo, esos que nada pidieron, dándolo todo, aunque nadie se lo pidiera, ni agradeciera jamás, en su justo momento.
Fuente: etarragof.blogspot.com