Por Carlos Eduardo Lagos Campos
Saturno era considerado como el dios de la agricultura en la cultura romana, en Grecia se conoció como Cronos, el titán del tiempo, se trataba de una cultura basada en la agricultura a pesar del esplendor tecnológico de los romanos, usurpado a los territorios ocupados; pue bien, esta adoración se realizaba con la creencia de que se lograrían buenas cosechas, por ello durante los últimos días del año, los romanos hacían fiestas para agradecer a la deidad que les brindaba frutos saludables; a esta celebraciones las llamaron Saturnales o Saturnalias, en ellas se hacían intercambio de regalos, cambio de rolles, se ofrecían banquetes y en algunos sectores orgías y bacanales.
El 25 de diciembre se produce un fenómeno astronómico que se llama solsticio de invierno, ese es el día en que la noche es más larga en los hemisferios del planeta, por ello los antiguos consideraban que el sol moría y no solo en el continente europeo, sino también en América; por lo que se efectuaban diferentes rituales, para que el sol volviera a nacer, y entonces el sol era adorado en casi todas las culturas de la antigüedad, de manera particular en Roma se veneraba al Sol Invictos.
Entonces a finales del siglo I a. C. un nuevo dios irrumpe con fuerza en el imperio romano, se trata del dios persa Mitra, que corresponde al dios de la luz y la sabiduría, quien otorgaba la salvación mediante la creencia de un alma inmortal. Mitra era el enviado del dios sol a la tierra para redimir a los hombres, nacido, como se expuso, un 25 de diciembre, este será adorado por la soldadesca y por los pastores. Cada 24 de diciembre Mitra moría e iniciaba su “tránsito inferior del Sol” para, el día 25, renacer victorioso como lo que se imaginaban lo hacía el Sol Invencible, natalis solis invicti.
Estas creencias serían los antecedentes inmediatos del cristianismo, religión que había avanzado muy poco dado que Judea era una provincia romana y esta nación era predominantemente pagana. Antes del emperador Constantino I (272-337) el mitraísmo era la religión predominante y el cristianismo era considerado ilegal.
Recordemos que en ninguna parte de la biblia se dice que Jesús nació un 25 de diciembre, pero fue en EL año 354 D. C. Cuando el Obispo Liberio declaró que el nacimiento de Jesús fue el 25 de diciembre, esta fecha se escogió para esa fecha, porque como se explicó, los romanos ya consideraban ese día como festivo, al dedicarlo al dios Saturno. Esto permitió contrarrestar las celebraciones paganas preexistentes, de esta manera no se alteró el calendario romano y así las tradiciones paganas se fueron adaptando sin tropiezos al cristianismo.
Poco a poco el cristianismo se extiende por todo el imperio y se hace políticamente inviable su prohibición, por ello Constantino advirtió que una visión le hizo ver un símbolo cristiano, antes de la batalla decisiva contra el Imperio romano de occidente y tras resultar vencedor en el año 312 autorizó como una religión más al cristianismo, pero sin dejar de rendir culto a los dioses paganos de Roma, sería Teodosia I el grande quien convertiría el cristianismo en la religión oficial de Roma y prohibiría definitivamente el paganismo en el año 392. Felices Saturnalias.
*Presidente del Centro de Pensamiento Libre.