Pere y su minucioso relato sobre su "pata abajo" hospitalario

34.38% credibility
 
Related

Precampañas violentas en México, van 8 precandidatos asesinados y 1 amenazado

ANONIMO
242 points

Con su visión social, su juventud y su amor al pueblo, sindica Mera buscará ser alcaldesa de Pachuca

ANONIMO
236 points



Most recent

¿Cómo puede mi empresa aportar positivamente a la comunidad?

Hablemos de eso
10 points

'No es falta de amor, es agotamiento': cómo detectar el burnout al cuidar a un familiar enfermo

Salud
12 points

7 Tendencias empresariales que están transformando el mundo corporativo en Perú

Hablemos de eso
16 points

Vuelve el Hot Sale a Colombia: las ofertas en tiquetes y paquetes para escapadas o vacaciones

Estilo de Vida
8 points

10 experiencias imperdibles en San Miguel

Ocios y what!?
16 points

Rusia vota bajo la sombra del poder

Enrique TF
10 points

De la angustia del 10 % a durar 2 días: la solución a las baterías que se agotan en eventos

Tecnología
10 points

¿El inhalador no le hace efecto? El error común que impide que el remedio llegue a los pulmones

Salud
14 points

Por qué las marcas prefieren a los creadores de nicho sobre el millón de seguidores

Prensa
6 points

El secreto de las novias con piel radiante: no es maquillaje, es esta rutina

Prensa
12 points
SHARE
TWEET

 Pere y su minucioso relato sobre su "pata abajo" hospitalario


06 julio 2022

– Pere llevaba tres días sin venir por el quiosco y lo cierto es que aún y echándolo en falta, a estas edades nadie se atreve a preguntar por el que falta, por si acaso.

– Pues bueno, apareció Pere y tras el babeo en cuello de turno, las dos odiosas palmaditas en la cara, y un no menos odioso frote en el cuero cabelludo al grito de ¡¡¡“fotre, despéinate un poco Enrique, coño, que pareces salido de un colegio del Opus”!!!, Pere comenzó a largar:

...

"No os lo podéis imaginar. Me dio un colapso intestinal, es decir, se me puso la mugre del recto mas dura que la gorrinada de cangura. Todo eso a la vez que la nuez prostática atacada por la dureza del recto se puso a 150, es decir, y por decirlo de modo elegante, ni mingitar ni defecar.

Me bajé a la Farmacia y compré de todo, bajé varias veces, Micralax, Dulcolaxo, supositorios Rovi y por último, ya desesperado, un Enema salvaje.

Me lo puse todo y ya sin solución, y sin remedio alguno a pesar de todo lo que me había metido, me atreví a coger el coche y marcharme al Hospital SJ, a toda leche.

Subiendo la rampa y mientras le decía al enfermero … “preparen sonda fina para atacar la uretra y vaciar la vejiga, hay retención, una bañera para operar por el mismo ano y una inyección en vena de calmantes acelerados”, empiezo a notar que todo el material que arramblé de la estantería de “Zona Laxantes” de la Farmacia, me iban a dejar sin sangre, noto que me aflojo y que todo mi mal, al contrario que una televisiva Gran Hermana de hace un par de años (que la salud la perdía por el ano), se me va todo él (el mal) “patabajo” estando yo justo entonces, ya, en el medio de la recepción del Servicio de Urgencias.

Mientras todo el mundo me miraba, y olía, parecía como si mi cuerpo fuera a deshacerse en líquido putrefacto y maligno a la vez que a mi se me ponía cara de coito venial, por un lado, y de ¿Gondía … y ahora qué, como me quito todo eso del cuerpo?

Humedad salvaje y calentita, en piernas y el dichoso enfermero me dice: ¿Le pasa algo?

Y yo le contesto: “Claro ¿No lo hueles?” … ¿Dónde está el baño?

Y ahí estuve, media hora en el baño de urgencias pidiendo papel mientras iba diciendo a cada minuto … ¡¡¡OCUPADO!!!

La vuelta la hice andando, no me atreví a coger el coche o un taxi, por razones obvias".

...

- Pere está ahora, según él dice, de pura madre, algo más delgado, eso sí, pero vivo y aun así fue capaz de despedirse con un cachondo grito de guerra: ¡¡¡NO SABÉIS LA MIERDA QUE ME HE QUITADO DE ENCIMA!! … pero Laura, que sigue sorda como su madre y no se entera nunca de nada, al oír la palabra mierda en tono alto, pregunta y se pregunta: ¿Qué dice, que ha pillado una borrachera? … nadie se rio, ni nada parecido.

- En fin, cosas de jóvenes maduros, sí, recuerdo aquello que decía Benedetti que cuando era niño los viejos solían tener unos treinta, y yo, ahora a mis casi setenta y tres, digo que los viejos son aquellos que suelen tener noventa o más.

Fuente: etarragof.blogspot.com
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content