Peligra la existencia de la esencia de la vida en general,
ediante el uso de la fuerza por una humanidad envanecida por el deseo de tener,
antes que el saber cómo se compone la energía,
para poder restablecer la descomposición que ocasiona
por medio de una ambición que distorsiona la materia,
inventando e imponiendo una verdad que no es más que una mentira soberana
ante una realidad universal que la potencia del tiempo
no se cansa de crear y modificar sin control y sin cesar.