0 junio 2019
Estas madrugada veía por TV como un anciano en actitud encendida increpaba a un guardia porque le reprimía su actitud de manifestarse en defensa de la República y en contra de la Monarquía. Yo, al verlo, siendo legítimo su derecho, claro, pensaba que el calor de la sangre estaba reservado también y con el mismo insosiego, para otro tipo de gestas como la lucha contra el paro, los desahucios, la connivencia de los tres poderes institucionales con el poder económico, la paralización de las pensiones y el copago de las medicinas por los jubilados, por ejemplo, lo cuál, sin duda, siendo importante, necesario y de urgente solución, no lo veo increpado, ni manifestado, por ningún sitio por todos los que muestran ese calor en sangre tan necesario como, a veces, ingenuo, manipulado o, incluso, sospechoso.
Fuente: etarragof.tumblr.com