4 marzo 2019
Me contaba mi cura favorito, esta madrugada, a eso que se llama … “a altas horas”, en un alarde sabiduría de puro seminarista, que la vida no tiende a mejorar, no, tiende, claramente, a terminarse. Y yo, que soy como soy, estuve a punto de estamparle un beso en los morros, pero no, me contuve, luego la gente habla lo que le da la gana … es lo malo de vivir en un pueblo. Feliz lunes y ah, deleitaros con un buen y ligero plato único para quitar grasas, es la hora de comer.
Fuente: etf1949.wordpress.com