27 septiembre 2017
– Ella era la más adorada muchacha de todos sus competitivos, golferas y ligones amigos.
– Él era un estudiante modelo, un chico sencillo y tímido, un adolescente en busca de sensaciones que su forma de ser se lo impedía.
– Ella era una chica moderna, atrevida, con una moral de hierro y un porte universalmente excelso.
– Él la encontró un feliz día sola, en un Guateque entre amigos y en casa de la abuela de uno de ellos.
– Ella se mantenía distante con todos, bailaba de un modo inocentemente sensual ante los ojos de Él.
– Él, que como todos los tímidos de la época, era el que ponía los discos del Gilbert Becaud o el clásico Ma Vie del Barriere, viéndola apartado de todo intento de conversación con sus guapísimos compañeros de escena y mientras sonaba el “Et maintenant”, se acercó a Ella y en voz casi inaudible le dijo … “¿bailas?” …
– Ella le contestó: “Claro … creí que nunca me lo ibas a pedir”.
– Seis años más tarde se casaron y hoy … siguen felizmente juntos en su Paraíso especial en un precioso lugar de la Mediterránea.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com