Fotografía de Andre Steiner: Mis amigos
17 agosto 2018/2016
Hoy, no teniendo muchas ganas de hablar y ante las insistentes preguntas de mis amigos que ya empiezan a verme como un absurdo “gigoló” trasnochado por culpa de mis pocas ganas de echarme laca a mi pelo rebelde, uno de mis más queridos y abstractos amigos de ayer y de hoy, copa de café americano endulzado con un Anís del Mono arqueológico, va y me dice a la cara: “Enrique, estos cabrones de la política de hoy no saben nada de nada, siempre los pillan mangando y no como a nosotros que nunca fuimos, tan siquiera, sospechosos pues sabíamos hacerlo … ¿Cómo es esa frase que tú siempre sueltas que tanto le encanta a la Loli y a la Matilde y que yo nunca consigo recordar, pero que queda de pura madre para adulterarles el interés” …
Ay, Arturo – le dije – esa frase no es mía, la oí una buena noche de copas en un absurdo lugar, con unos cuantos poderosos y acaudalados políticos en posturas bastante violentas y no aptas, precisamente, para un selfie de los de hoy, pero al que a uno de ellos le dio un ataque de cordura del que siempre dice no acordarse de decir lo que dijo … y que dijo, si no me acuerdo mal, algo así:
Creas o no, en determinadas y sagradas cuestiones de nuestra educación, mantengo la idea de que algunas tradiciones ayudan a mantener otras. Todo concluyó ya, la Familia el Contrato y la Religión son los pilares de nuestra civilización ¿Qué queda de ello, Enrique?
Ya veis, nunca es tarde … si te levantas muy temprano.
La vida … esa aguja en un pajar
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com