¡Pos nada! ¡Que las cosas en nuestro entorno se van pal infierno! Al principio todo rico; ¡todos disfrutamos de lo lindo jugando a la pelota! ¡Pero, luego, pasando los días —ni siquiera ya los meses— , las cosas comienzan a mostrar un cariz ¡muyyy malo!!
El problema con eso (vid “Mad Max (“¡Máxima Maldad (.)!”)”, la película original de los 70/sXX (1979) con Mel Gibson) es que es muy fácil destruir tirando patadas a diestra y siniestra como mula embravecida. Destruir es de las cosas más fáciles que “LOS ANIMALES (.)” saben hacer. Pero, luego, cuando las situaciones comienzan a mostrar su lado más macabro y negro, e intentan subsanar los daños causados, la misión comienza a mostrarse PARA VERDADEROS TITANES; porque “LOS ANIMALES (VERDADEROS CAUSANTES de toda la desgracia)” no van a querer renunciar a todo el mundo de infamia que lograron. …aunque, ¿quién sabe?, tal vez… ¡Pero sería el colmo de la desfachatez! Que, caídos en enfermedades terribles, quisieran que les curasen… Sería el peor de los cinismos de los malditos —verbigracia el cerdo malparido ese que metieron al Vaticano. Que entre otras cosas LO QUE EL MUNDO NO SABE, es que el malparido basura ese NO ESTÁ VIVIENDO EN EL VATICANO sino que se está pagando una suite en un lujoso hotel directamente en la ciudad de Roma, y no solo porque le guste darse “LA GRAN VIDA”, sino también y acaso la razón principal porque el malparido hijo de Satanás ese se caga en los calzones de miedo cada vez que tiene que ingresar a los TERRITORIOS SACROS DE SAN PEDRO— .