NOTA: LA NACIÓN
SANT ANTONI DE PORTMANY, España (AFP).- Con las caras tostadas por el sol, miles de británicos comparten cerveza y ron mientras Elton John sube al escenario del evento musical del verano en Sant Antoni, en el norte de la festiva Ibiza, ahora también objetivo de desempleados.
En esta isla en la que los boliches se llenan de noche y de día, aumenta el número de españoles que buscan un empleo en el sector turístico, uno de los pocos motores que aún mueven la economía española.
Es el caso de Bryce, un ingeniero de 26 años que llegó a Ibiza en febrero desde La Coruña, después de formar parte del 24% de los españoles que no tienen trabajo.
"Un amigo me dijo: Vente a Ibiza, vas a encontrar un trabajo de camarero sin problema ", cuenta desde la terraza del bar en el que lo contrataron para este verano.
A pesar de la fuerza del sector turístico, la oferta de empleo no es suficiente para toda la demanda en un contexto de recesión. "Los puestos de trabajo en el turismo más o menos se están manteniendo", dice Roberto Hortensius, presidente de la federación de dueños de hoteles de Sant Antoni. "A lo mejor piensan que hay más mercado aquí, pero ahora no existe", añade Juanjo Planells, director de un hotel en la misma localidad, y comenta que sólo en una semana recibió "unos 500 currículums"