El 28 de junio sobre las 22, canales de televisión y agencias de noticias habían informado que Badía había fallecido, pero sus familiares salieron rápidamente a desmentirlo.
Fuentes allegadas a la familia explicaron luego que el locutor había tenido un infarto agudo pero que los médicos del Hospital Austral habían logrado reanimarlo. Sin embargo, el locutor estaba muy grave y a las 0.15 del 29 de junio falleció.
Sufria de un cáncer de mediastino -zona ubicada entre el esternón y la columna- y lucho dos años contra esta enfermedad.