El hombre que frenó el desierto

 
Related

El lago que explotó y mató a 1.700 personas

Sucede en el mundo
3054 points

Tiene 4 años y fue condenado a perpetua por un asesinato en Egipto

Sucede en el mundo
9296 points



Most recent

Las razones por las que levantarse agotado no es estrés sino un riesgo de salud

Prensa
12 points

¿Dejar el celular cargando toda la noche encarece la luz? Lo que dicen los datos en Colombia

Tecnología
18 points

La resiliencia comunitaria como motor de transformación social en Córdoba, Argentina

Familia sana
16 points

Mi querida y turbadora amiga: La FSHD

Enrique TF
8 points

Guía práctica con consejos clave para novatos que buscan su primer empleo

Hablemos de eso
6 points

Así impulsan a microempresarios de Barranquilla a consolidar y estructurar sus negocios

Prensa
14 points

¿El inhalador no le hace efecto? El error común que impide que el remedio llegue a los pulmones

Salud
14 points

La campaña en Bogotá que cambia juguetes para niños afectados por el sismo por diversión gratuita

Estilo de Vida
10 points

Trabajo y viaje: volunturismo

Hablemos de eso
6 points

La ventana al mundo: El rol crucial de los medios de comunicación en la era digital

Hablemos de eso
6 points
SHARE
TWEET
En sus comienzos en 1974, le tomaban por loco. Campesino burkinés, Yacouba Sawadogo se asignaba entonces la misión de replantar su región, reintroduciendo el Zaï, un método de cultivo tradicional olvidado. Su meta: restaurar la agricultura en unas tierras áridas afectadas por la desertificación. 40 años más tarde, la técnica floreció y fue aplicada en 8 países del Sahel. Más de 3 millones de hectáreas de tierras burkinesas estériles han sido rehabilitadas.




Existen individuos cual audacia y temeridad inspiran respeto. Como afrentas al destino que repelen la niebla de la fatalidad. Yacouba Sawadogo es uno de ellos. Cuando en los años 1970, las poblaciones de Burkina Faso huyen del avance del desierto y su procesión de tierras estériles, este paisano nativo del pueblo de Gourga sólo tiene un objetivo en mente: repoblar la región. Es decir, lograr lo imposible a los ojos de muchos. Decidido a que crezcan semillas en un suelo afectado por la sequía, el hombre va a poner al día una técnica de agricultura tradicional.

Rendimientos cuadruplicados

Llamado Zaï, el método consiste en cavar hoyos de unos 20 centímetros para depositar estiércol y compost al lado de las semillas. Después de tres años de experimentación con diversas técnicas, el treintañero obstinado de entonces cree firmemente en las promesas del Zaï. Y acertará. Desde las primeras lluvias, el resultado es evidente. Los rendimientos se multiplican por dos, hasta por cuatro. Yacouba tiene éxito ahí dónde la máquina de la ayuda al desarrollo lucha desde hace décadas. Lejos de enorgullecerse de este éxito, coge su moto y se va a recorrer los caminos de Burkina Faso para enseñar el Zaï a los agricultores.

Plantar árboles

Él que se conoce como “el hombre que paró al desierto” tuvo con Ali Ouédraogo el ingenio para mejorar el método ancestral mediante la plantación de árboles. Las plantas ayudan a mantener la humedad del suelo y favorecen la infiltración natural del agua. “La gente pensaba que estaba loco cuando empecé a plantar estos árboles”, indica Yacouba Sawadogo, “es ahora cuando se dan cuenta de los beneficios del bosque.”

Éxito en el Sahel

Tal y como Elzéard Bouffier de Jean Giono, el hombre con ahora 66 años plantó así 30 hectáreas de bosques. Una cubierta vegetal hecha de especies locales. El Zaï ya cruzó las fronteras del Burkina, y da ejemplo desde entonces en 8 países del Sahel. Hasta la fecha, el método ancestral mejorado permitió rehabilitar más de 3 millones de hectáreas de suelos estériles, en la tierra de los hombres íntegros.

La mejora de los rendimientos generó mayores ingresos para los agricultores, puso freno al éxodo rural y fortaleció el nivel de autosuficiencia alimentaria. Con el apoyo de los expertos internacionales, Yacouba Sawadogo fórmula hoy un deseo a nuestros colegas de Rue 89: “Me gustaría que la gente tuviera el valor de crecer a partir de sus raíces.”
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content