Gracias a su propio poder, Jesús es capaz de ascender a los cielos, a esto es lo que conocemos como Ascensión. El sexto artículo que recitamos durante el Credo, dando voz y fe en el perfecto resumen de nuestra creencia cristiana, dice que Jesús: “Subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso”.
Jesús asciende a los cielos
Jesús, luego de su muerte y resurrección, asciende a los cielos para gozar la gloria divina que había merecido como hombre, y de esta forma, ser nuestro abogado y defensor delante de Dios Padre.
El momento de la Ascensión, da origen a la entrada al cielo para la humanidad, pues esta ha sido la promesa de Dios al entregarnos a su hijo para que fuese Él quien perdonara nuestros pecados; ahí estaría a la derecha de su Padre para juzgar a todos los hombres, vivos y muertos, y de esta forma, llevar a la eternidad a quienes lo hayan seguido.
Jesús sentado a la derecha de Dios Padre
En este punto, hacemos referencia a que es en este momento en el que Jesús comienza a reinar como Mesías o Salvador del mundo, y Jesús termina por compartir una gloria igual a la de dios Padre, convirtiéndose también en cuanto a hombre, superior de todas las demás creaturas.
Desde el reino de Dios, Jesús nos ha enseñado que si somos fieles a sus enseñanzas y seguimos una vida santa, al igual que él, podremos acompañarle en los cielos, pues el intercede constantemente por todos nosotros a través del Espíritu Santo.
Fuente: www.elcredo.org