28 diciembre 2017
- No podía pisar sin sentir un dolor intenso, parecía como si la femoral derecha fuera a separarse del cuádriceps sin piedad alguna.
- Silla de ruedas, gente con bata blanca merodeando en mi dolor y Ella ahí, a mi lado, ojos en sangre y alma en suspenso.
- Siete horas de tensión, mucho dolor, pruebas largas y los de las batas blancas sin saber qué, ni que decir, ni que decirme.
- Un viejo galeno con cara de pocos amigos y tal si fuera el presidente de un tribunal funerario, concluyó mi cruel día de San Esteban del 17 con un discurso diagnóstico inconsecuente … “Si con el chute que le hemos inyectado el dolor no ha remitido y si, además, vemos que las pruebas radiológicas no concretan nada reparable, tenemos un problema, amigo, la DMFEH ha empezado a ir tumbando las fichas del dominó que le mantienen de pié. Solo nos queda aplicarle paliativos que yo desconozco y que deberá buscar en otro galeno más especializado que yo mismo … lo siento, es todo lo que puedo decirle”.
- Mi niña echó a llorar en un silencioso gesto que nadie más que yo pudo apreciar como lo que era, un homenaje a una triste realidad, el principio del fin estaba anunciando su indeseada pero esperada, llegada.
- Yo, sin dejarme notar, agaché la cabeza, intenté que no se notaran mis dos lágrimas del horror que cayeron por mis mejillas al recordar lo que me dijo en Octubre mi querida Neuróloga de La Fe de Valencia: “Enrique, no te quejes, tú aún andas”. Levante cabeza, alcé la mano ante el viejo galeno del discurso cuasi funerario y le estreché la mano en señal de gratitud … No hubo más.
- Sí, claro, algo positivo hubo en ese día horrible de hospital … En siete horas y en plena exaltación del dolor más cruel que yo jamás hubiera conocido últimamente, aprendí a manejar la silla de ruedas que me prestaron en el centro sanitario, como si lo hubiera hecho toda mi vida. Toda una premonición, pero un alivio, sí, no tendré dificultad en ello cuando me toque.
- Feliz día, amigos, la vida, con todo, sigue siendo bella y lo seguirá siendo siempre para quien sepa quererla como nadie.
Fuente: etarrago.tumblr.com