Presentado en el Cuyás ‘El viaje de Harryet’, documental producido por el Cabildo a través de Gran Canaria Espacio Digital y que da cuenta de la histórica relación entre británicos y grancanarios
La cinta se estrena mañana viernes, 21 de marzo, con un pase público previsto a las 20.15 horas en la Sala Josefina de la Torre del citado recinto escénico (C/ Viera y Clavijo, s/n, Las Palmas de Gran Canaria)
La Sala Josefina de la Torre del Teatro Cuyás, gestionada por el Cabildo a través de la Fundación Canaria de las Artes Escénicas y de la Música de Gran Canaria, ha sido escenario de la presentación, horas antes de su estreno, este viernes (20.15 horas), del documental ‘El viaje de Harryet. And the British came to Gran Canaria’, producido por la Corporación Insular a través de Gran Canaria Espacio Digital.
La cinta, que ha sido presentada por el coordinador general de Cultura, patrimonio Histórico y Museos del Cabildo, Larry Álvarez, y por su realizador, Sergio Morales, pone en valor las relaciones e influencias mutuas entre dos sociedades, la grancanaria y la británica, vistas por la joven Harryet Bellwood.
Procedente de Londres, Harryet llegó hace unos años a Gran Canaria como participante del programa Leonardo Da Vinci, iniciativa de la Unión Europea para facilitar la formación de jóvenes estudiantes y trabajadores. Aquí, realizó prácticas en Gran Canaria Espacio Digital, centro cultural gestionado por la Corporación Insular.
Su fantástica formación audiovisual y su gran predisposición e iniciativa la llevaron a participar en este trabajo “de descubrimiento”. De hecho, ‘El viaje de Harryet’, está en gran parte escrito y narrado por ella.
Según sus artífices, ‘El viaje de Harryet’ es “una reseña breve de un encuentro entre dos culturas que permanecen asociadas en nuestros días: la británica y la canaria”.
No en vano, la convivencia e influencia de la cultura británica, especialmente desde el siglo XIX, conforma en parte la idiosincrasia insular y se refleja en el lenguaje, la economía, el deporte, la cultura y todos los aspectos de la vida en Canarias y en Gran Canaria en particular.
Esta relación, de la que da cuenta el documental, permanece a través de la colonia británica asentada en Gran Canaria y también por la enorme cantidad de turistas ingleses que visitan la isla cada año.
Con buen humor y una mirada cercana al mito de la inglesa soñadora, Harryet sintió un flechazo inmediato hacia la isla, hacia su gente y los ingleses que viven aquí, lo que, además de trabajar, le permitió disfrutar de su estancia, divertirse y hacer amigos. De ahí que su responsables afirmen que la película constituye “un recorrido por las relaciones e influencias británicas en Gran Canaria” pero, al mismo tiempo, “un pálido reflejo de las vivencias y emociones que Harryet disfrutó en esta isla”.
Con una duración de 42 minutos, la cinta incluye testimonios de Harryet Bellwood, por supuesto, pero también de María Isabel González, María Lang, Diego Cambreleng, Juan F. Fonte, Nicolás Díaz-Saavedra, Manuel Wood, William Miller, Betty Burgess, David y Alex Bramwell, Peter Ford, Antonio Almeida, Jimmy Correa, Ailie Mcderment, Anna Lawrence-Jones, Augusto Álamo, Francisco Aguiar, Anne Miller, Jonathan Ortega y Carmelo Santana.
El guión fue obra de la propia Harryet, de Jesús Lebrero y de su director, Sergio Morales. La cinta está producida por Fany García-Campero y montada por Javier Ponce, trabajadores todos ellos de Gran Canaria Espacio Digital, y ha contado con el asesoramiento del Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo, que agradece la colaboración a las personas y entidades que, como el British Club de Las Palmas de Gran Canaria, el Real Club de Golf, el Gabinete Literario o el Consulado Británico, han colaborado de una y otra forma para su realización. En ese sentido, hay destacar también el papel del material de archivo cedido por Iberia y la Fedac.
RELACIÓN DOCUMENTADA. “Las actividades de la colonia inglesa en Gran Canaria a partir de los años ochenta del siglo XIX constituyen el más interesante capítulo de la presencia moderna europea en las Islas Canarias. Es bien sabido que históricamente ingleses, irlandeses, holandeses y europeos de otras procedencias se afincaron en las Islas, atraídos por el comercio de exportación de la caña de azúcar primero y, sobre todo, con posterioridad, de los apreciados vinos canarios” , explica Alfredo Herrera Piqué en ‘Fragmentos de La Colonia inglesa en Gran Canaria’.
Para Herrera Piqué, “aquellos históricos vínculos cobrar un nuevo vigor en el XIX, con la exportación de la cochinilla de las islas que, igualmente, tuvo su principal receptor en el mercado londinense. Este fue un período relativamente corto –de una duración aproximada de medio siglo-, cuyo final casi coincidió con el comienzo del establecimiento mercantil británico en Las Palmas en los años mencionados, que se dio en una fase de expansión del capitalismo europeo –fundamentalmente, de Inglaterra, que ostentaba entonces la primacía industrial, bancaria y naviera-, cuyo mercado se extendió a todo el mundo a través de un nuevo logro tecnológico: la navegación a vapor”.