05 octubre 2013
Empezar un sábado reflexionando sobre las alegrías del viernes la nuit es, siempre, un ejercicio placentero, algo morboso pero, fundamentalmente, vital. La capacidad que tiene el cuerpo humano para afrontar situaciones adversas de salud y otras decadencias propias del desgaste que ofrece el inevitable camino hacia las estrellas, es algo difícil de interpretar salvo que acudas a creerte que la fuerza de la mente existe. Uno de los asistentes a la radiante jornada de ayer me hablaba de que la vida se aprecia mientras se pueda afrontar con ciertos límites de dignidad y de ahí, si, como siempre, el mas cachondo de todos los jeques de la noche, intentando quitar hierro al debate, nos mostró lo que para él es la dignidad y que por ser, hoy, sábado, me permito aportar aquí por si consigo haceros reír que, con los duros tiempos que nos está tocando vivir,
eso no es poco. Ahí va y, ah, tomadlo como lo que es, solo una broma, no lo anterior, no, solo lo que viene ahora
E N V E J E C E R CON D I G N I D A D
DIGNIDAD LÓPEZ, SE LLAMA ELLA
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es