Belkys Solórzano, mujer apureña de 50 años de edad, falleció el pasado lunes luego de no conseguir la medicina que necesitaba tras ser trasplantada de un riñón. Solórzano había grabado horas antes un video donde narraba su angustiosa situación.
La paciente había sido trasplantada de un riñón hace 13 años, pero había perdido el órgano luego que desde hacía tres meses no conseguía la medicina necesaria.
“Perdí la vida”, dijo Belkys, “así como muchos trasplantados han perdido la vida”.
Dirigió un mensaje a las autoridades, señalando que “no piensen en nosotros, piensen que a ellos también les puede pasar”.
Solórzano nació hace 50 años en San Fernando de Apure, en la región llanera de Venezuela, su cédula de identidad número 9.597.190 le otorgaba el supuesto derecho a recibir atención sanitaria de calidad y gratuita, como presumió durante una entrevista el mandatario Nicolás Maduro concedida el pasado domingo a Jordi Évole, en ‘Salvados’ de la Sexta.
Desde hace algún tiempo, una crisis muy aguda se está presentando en Venezuela, no sólo en tema político sino también y aún más grave, en cuestiones de sanidad, alimentación y medicamentos. Entre los altos costos, el poder adquisitivo y la escasez de las medicinas, muchísimos venezolanos que lamentablemente dependen de un medicamento para sobrevivir, han sido condenados a muerte por la dificultad para conseguirlos.
Hace poco, igualmente se hizo viral un reportaje de un venezolano cuadrapléjico que rogaba por la aprobación de la eutanasia en Venezuela, debido a que prefería morir antes que vivir en esa desidia, esclavitud y preocupación diaria en búsqueda de los medicamentos y pañales que necesitaba para poder mantenerse, igualmente sin poder trabajar y sólo una persona manteniendo a la familia es imposible en ese país.
Fuente: elnuevopais.net