.................................................... Fotografía de Eugeni Forcano
12 octubre 2017
– Si un día tienes tiempo de leer a fondo todo lo que recibes por uno u otro medio-e, descubres miles de cosas que, en situación de consciencia serías incapaz de leer y mucho menos de valorar.
– Pero resulta que hoy me han pasado muchas cosas, casi todas buenas, la mejor es que he visto a Luci, la amada de mi amigo el poeta del ayer.
– Ella es un torrente de vida y necesita mucho espacio para ello, su presencia llena toda la luz de la imaginación y la esperanza del ser.
– Ella es como es, no lo puede evitar.
– Ella ha estado en el partido de la vida y lo ha ganado, y lo sigue haciendo cada día.
– Ella es de esas personas que cuando estás un ratito a su lado descubres que ya no te duele nada, ni siquiera el alma.
– Gracias Luci por ser así, me alegro de haberte conocido.
– Pero un ratito antes, sin saber por qué, mis andares vacilantes me han llevado a la Parroquia de mi barrio y al rato no sabía muy bien por qué estaba yo allí.
– Un Cristo negro, metálico, grande y alargado me miraba con cara de extrañado, una vieja de mi edad, que había en el fondo, me sonreía y un par de beatas me aguantan la puerta al salir mientras el Párroco me bendice con un saludo de esos de toda la vida y que yo no esperaba.
– Lo cierto es – por muy estúpido que parezca – que, a cierta edad, cualquier día es bueno para que sepas ser feliz con todo lo que te pase o pueda pasar.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com