02 octubre 2017
A propósito de eso que no nos deja vivir …
“No obstante, querida amiga de mi Catalonia también querida, nosotros estamos tan desencantados de los políticos, de sus promesas, de tanto correr en juventud delante de los grises, de los codos de piel en americanas “progres” y de tanto llamamiento a la razón cuando ninguno de ellos, de los políticos, es capaz de sentirla o de llevarla a cabo, que todo, absolutamente todo poder político y, especialmente, el que se desarrolla en el mundo denominado democrático y occidental, nos produce tristeza, cierto hartazgo y mucho desencanto pues su manipulación, las de los políticos de un lado y los del otro, nos parece una prueba más de la existencia de la estupidez humana cual es que es la única especie que tiende a su autodestrucción.
Cada vez más, nos gusta menos oír hablar de la estupidez de esos desencuentros que a mi, al menos, me parece algo absolutamente degenerativo de lo que debiera ser la convivencia entre humanos … ya no me interesa oír ni saber de ello, del proceso, del desencuentro, cada vez soy más adverso a entender sus razones, de un lado y de otro, a mi modo de ver es todo vergonzoso y manipulado, desde un lado y desde otro.
Quiero, queremos, vivir por las cuestiones más terrenales, tales como las que el mundo de hoy obvia, cuales son la fidelidad, el amor, el compañerismo, el futuro de nuestros nietos y hasta eso de mantener lo que supimos hacer entre todos para llegar hasta aquí, y donde poder decir que el Rajoy o los Puigdemones son unos cabrones lo cual se pueda decir sin que te manden a galeras. Todo, absolutamente todo, hablando de política y/o de políticos, pura mierda, puro desencanto. Por favor, basta ya de manipulaciones desde un lado y desde otro, nosotros, los nacidos en los cuarenta, sólo queremos vivir … y en paz, dejadnos creer que lo nuestro, que nuestra lucha por defender vuestro presente y nuestra vejez, y que nuestra capacidad para limar nuestra diferencias en el marco del entendimiento y la convivencia, sirvió para algo … por favor.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com