Adiós a Hugh Hefner, el hombre de los más de mil amoríos y fundador de Playboy

 
Related

Historia de amor , promesa de casamiento en el lecho de muerte

Bernardo Andrade Tapia
1094 points

Tragedia en Colombia, camión cisterna con gasolina se volcó e incendió: 7 muertos 50 heridos

Bernardo Andrade Tapia
438 points



Most recent

Cuando la vida nos habla más despacio

Enrique TF
8 points

Vigilancia en salud pública en Colombia: el ranking del INS que alerta sobre próximos brotes

Salud
6 points

El futuro del trabajo: Cómo se adaptará la juventud al mercado laboral de los próximos años

Hablemos de eso
14 points

Perder la racha en redes: el drama digital de los jóvenes y cómo gestionar su seguridad

Prensa
12 points

EUROPA ANTE EL ESPEJO: EL PELIGRO YA NO PARECE TAN LEJANO

Enrique TF
8 points

Irán desafía a un Trump errático tras el vencimiento del acuerdo entre Teherán y Washington

Enrique TF
8 points

¿Qué hacer cuando sos nuevo en Córdoba? Actividades para conectar con la ciudad y la gente

Hablemos de eso
8 points

Innovación en los Viñedos de Mendoza

Hablemos de eso
12 points

De la intención a la acción: el valor de la participación social organizada

Hablemos de eso
14 points

La conexión entre arte y salud

Hablemos de eso
10 points
SHARE
TWEET
Hugh Hefner falleció a los 91 años en la Mansión Playboy de Los Ángeles. Nació el 9 de abril de 1926 en Chicago y fundó en 1953 la revista que lo llevó a la fama. Caracterizada por la exhibición de mujeres desnudas, Playboy se convirtió en un icono del siglo XX y Hefner en uno de los más exitosos empresarios estadounidenses.

 Adiós a Hugh Hefner, el hombre de los más de mil amoríos y fundador de Playboy

Fotos: El primer matrimonio de Hugh Hefner con. Con sus famosas 'conejitas'. Su mansión Playboy de 2 hectáreas, con 29 habitaciones, piscina, sala de teatro, etc.

Si bien su representante dijo -según BBC- que Hefner murió por causas naturales rodeado por sus seres queridos en su mansión de California, desde hace un año se especulaba sobre su mal estado de salud.

Su revista llevó en la portada a las más famosas mujeres de la industria de la moda, el cine y el modelaje estadounidense del siglo XX, como Brigitte Bardot, Ursula Andress, Sophia Loren, Ann-Margret, Farrah Fawcett, Joan Collins, Cindy Crawford, Nancy Sinatra.

El primer número fue portada Marilyn Monroe apenas con 20 años. Antes de Playboy los desnudos prácticamente no existían, Hefner tenía 27 años su revista salió en diciembre de 1953 y agotó la edición de 54.000 ejemplares a 50 cts. dólar (hoy este ejemplar 1 cuesta un millón de dólares) en 1975 su tiraje era de 7.5 millones de ejemplares. La revista comenzó su decadencia por los años 70as y hoy con la influencia del internet, circulan 800 mil ejemplares.

Con la muerte de Hugh Hefner termina un ciclo de la publicación (Playboy) que marcó un antes y un después de la revolución sexual en Estados Unidos. Llevó en su portada a las más famosas mujeres de la industria del entretenimiento del siglo XX.

* * *
(2)


Agencias, Washington 28de septiembre de 2017 11:29 h


La última vez que dijo «sí quiero» tenía 86 años y la novia era seis décadas más joven que él. Hugh Hefner pasó por tres matrimonios, tuvo cuatro hijos y, según él, más de mil amoríos. Pero ante todo el fundador de la revista Playboy, fallecido hoy (27/09717) a los 91 años, fue sin duda alguna un vividor.

Con la muerte del editor, periodista y empresario se pone fin también a toda una época. Hefner falleció la noche del miércoles «sin sufrir y por causas naturales en su casa, la Playboy Mansion (en Los Angeles), rodeado de seres queridos», según el comunicado emitido por la revista. Además, la cuenta de Twitter de Playboy publicó una foto de Hefner y destacó una de sus citas: «La vida es demasiado corta para estar viviendo el sueño de otra persona».

Nacido en Chicago en 1926, Hugh Hefner fundó Playboy en 1953 después de que los directivos de la revista Esquire le negaran un aumento de sueldo de cinco dólares. Pero cuando ese año escribió los textos para la primera edición de la revista no podría imaginar que esa mezcla de fotografías de desnudos, artículos, entrevistas y consejos para relacionarse con el otro sexo tendría tanta aceptación.

La protagonista del primer número de Playboy en ese 1953 fue la diva Marilyn Monroe, con una foto de portada en la que aparecía vestida pero completamente desnuda en una cama de terciopelo rojo en las páginas interiores. A la exuberante actriz le dedicó Hefner varias frases a lo largo de su vida: «La diferencia entre Marilyn Monroe y la más joven Pamela Anderson no es tan grande. Lo que es sorprendente es que el gusto de los hombres estadounidenses en términos de belleza siga siendo esencialmente el mismo».

Pero no solo convenció a Marilyn Monroe para que se desnudara. También lo consiguió con iconos como Jayne Mansfield, Ursula Andress, Kim Basinger, Sharon Stone, Nancy Sinatra, Katarina Witt o Madonna.

Playboy, célebre por el «conejito» que la representa, nació como un desafío a los conservadores códigos morales que regían en EE.UU. en ese entonces. «Cuando Hef (Hugh Hefner) creó Playboy, lo hizo para defender la libertad personal y sexual en un momento en el que EE.UU. era dolorosamente conservadora. La desnudez jugó un papel en el debate sobre nuestras libertades sexuales», afirmó la plantilla de Playboy en un comunicado en el 2015, tras anunciar el abandono de los desnudos.

Hefner, a pesar de reconocer que «en realidad soy un tipo con mucha moral», lo tuvo claro desde el principio: «El sexo es la fuerza impulsora del planeta. Debemos abrazarlo, no verlo como el enemigo»; «La principal fuerza civilizadora del mundo no es la religión, es el sexo».

Mientras la revista triunfaba dentro y fuera de Estados Unidos, «Hef» se convirtió en algo más que un conquistador en batín. Su sonrisa lasciva se transformaba en un semblante serio cuando exponía en los programas de televisión sus puntos de vista sobre la liberalidad sexual o los derechos de homosexuales y lesbianas. Su visión era: «Bibliotecarias, abogados e incluso tu propia secretaria se servirá de Playboy como una herramienta para reencontrarse a sí misma».

Suele olvidarse que en los años 60, «Mr. Playboy» se posicionó a favor de la igualdad entre negros y blancos, permitiendo que grandes del jazz como Ella Fitzgerald, Sammy Davis Jr., Dizzy Gillespie o Dick Gregory actuasen en sus programas de televisión y en los clubs Playboy. Algunas parejas negras se mezclaban -aun cuando en un número limitado- con las «conejitas» blancas en una época en la que era raro ver algo así. Y en 1965 convirtió a Jennifer Jackson en su primera playmate afroamericana.

Bajo la dirección de Hefner, Playboy siguió transgrediendo con los años y en noviembre de 1975 mostró a la modelo Patricia Margot McClain a punto de masturbarse en un cine.

Con los años, sin embargo, Playboy fue perdiendo su carácter provocador, a medida que el país también fue dejando atrás gran parte de su tabúes sexuales y su puritana sensibilidad.Playboy también fue célebre por sus entrevistas a personajes de la talla del fallecido líder cubano Fidel Castro; el presidente sandinista de Nicaragua, Daniel Ortega, durante su enfrentamiento con Ronald Reagan en 1983; o Martin Luther King después de recibir el Nobel de la Paz.

En sus páginas, además, publicó Gabriel García Márquez el cuento El ahogado más hermoso del mundo en 1971 y Hunter Thompson avanzó en 1983 parte de su libro La maldición de Lono.

Cuando Hugh se reiventó en «Hef»

La historia de Hefner podría decirse que empezó con un corazón roto. Betty Conklin era la morena de la que Hugh Hefner se enamoró perdidamente a los 16 años. Era preciosa, trabajaba en un bar y aprendió a bailar jitterbug con el joven Hugh. Pero finalmente se decidió por otro y el de Chicago, procedente de un entorno puritano, se reinventó como «Hef».

Después de aquel primer desamor «cambié todo mi vestuario», recordaba en el 2003 Hefner, que de joven estudió psicología. «Empecé a vestir ropa más cool». En los cómics que dibujaba para el periódico de su instituto, Hefner diseñó un mundo propio en el que él era el centro de todo, «el chico más popular de la escuela».

Años después, y ya siendo conocido por sus fiestas salvajes en la Mansión Playboy llenas de «conejitas» y su vida estrafalaria rodeado de mujeres mucho más jóvenes que él, Hefner admitió una vez que durante algún tiempo mantuvo relaciones con once de las doce «conejitas» de portada de cada año. «Sabes, desde mi punto de vista, soy el gato más afortunado del planeta», llegó a reconocer en alguna ocasión. Hefner solía tener varias novias a la vez y algunas se instalaban en la Mansión Playboy, como las gemelas Kristina y Karissa Shannon, con las que el fundador de Playboy mantuvo una relación en el 2008 cuando apenas tenían 18 años y él ya pasaba de los 80.

El fundador de Playboy se casó tres veces y tuvo cuatro hijos, una de ellos, Christie, se hizo cargo del decadente imperio de su padre a principios de los años ochenta dispuesta a eliminar los negocios ruinosos de la compañía. Hefner se casó por primera vez en 1949 con Mildred Williams, con la que tuvo dos hijos y de la que se divorció en 1959. Después de tres décadas con un estilo de vida desenfrenado, en 1989 se volvió a casar esta vez con la «conejita» Playboy de ese año, Kimberley Conrad, 36 años más joven que él, con la que tuvo otros dos hijos y de la que se separó en 1998.

Su última esposa fue Crystal Harris, «conejita» Playboy en diciembre del 2009. Ella tenía 26 años y él 86 cuando se casaron en el 2012. Una de sus citas más célebres, y que puede resumir esta última y desenfrenada parte de su vida, es: «Siempre digo que ahora estoy en mis años rubios. Porque desde el final de mi matrimonio, todas mis amigas han sido rubias». Un pensamiento sobre el que se posicionó en varias ocasiones: «Picasso tuvo su período rosa y su período azul. Yo estoy ahora en mi período rubio».

En la última etapa de su vida también frecuentó clubes nocturnos y mantuvo a un grupo de novias jóvenes, un estilo de vida que él siempre aseguró que lo mantenía joven. «Rodearme de mujeres hermosas me mantiene joven». En una entrevista concedida a la AFP en el 2003, Hefner dijo que le gustaría «ser recordado como alguien que tuvo un impacto positivo en los cambios en los valores sexuales sociales de su época». «Y creo que esa posición está bastante bien asegurada», aseguró entonces.

Hefner adquirió en 1970 la Mansión Playboy ubicada en las colinas de Holmby Hills, de Los Ángeles, propiedad que vendió en el 2016 por 100 millones de dólares a Daren Metropoulos aunque siguió viviendo en ella hasta hoy, el último de sus días.

Publicado en:

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2017/09/28/adios-hugh-hefner-hombre-mil-amorios-fundador-playboy/00031506576206065724862.htm


* * *
(3)

10 mujeres en la vida del magnate de Playboy

El fundador de la revista “Playboy”, Hugh Hefner, siempre ha estado rodeado de mujeres, pero pocas han logrado tener con él una relación más allá del trabajo.

por Brianda Carreras Julio 2, 2011 09:44am

Rubias, delgadas y chicas “Playboy” -a excepción de su primera esposa- son las cualidades que uno de los hombres más enviados del mundo (por su millonada de dinero) exige al momento de seleccionar a su próxima pareja, pero la cuestión es ¿qué buscan ellas en él?

No es un secreto para nadie que las relaciones amorosas de Hefner duran “lo que un suspiro”, pero ellas no son las típicas mujeres sufridas después de terminar una relación, pues saben aprovechar y sacarle beneficio al momento.

Te contamos la vida de estas “conejitas” después de compartir su corazón con este defensor de la revolución sexual y la libertad personal.

Ella, Mildred Williams, a pesar de estar relacionada con el nombre Hugh Hefner, no fue una chica “Playboy”, raro, pero cierto, porque a pesar de ser su primera esposa, el tiempo que le dedicaba “Hef” a la revista fue el causante del divorcio, dejando de por medio dos hijos.

Pero Williams no perdió tiempo de ponerse a llorar y en sacar el pañuelo pues un tiempo después se casó nuevamente, para luego divorciarse otra vez. ¿Quién la entiende? No sé, pero de lo que sí estamos seguros es que continuó su vida.

¿Tres veces en la portada de Playboy? ¡Vaya que la quería!, Janet Pilgrim fue una de las parejas más conocidas en los primeros períodos de la revista del millonario y la dio a conocerse en el mundo artístico; lo que la llevó a terminar con “Hef” para enfocarse en la actuación y el modelaje. ¡Otra que lo superó de inmediato!

Por este lado, tenemos a Sondra Theodore, es una de las mujeres que estuvo varios años al lado del magnate y vivió en la mansión “Playboy”, posteriormente de finalizar su relación, se casó con el manager Ray Manzela y tuvo dos hijos con él, pero se divorciaron. Queda demostrado que a la ex conejita, no le gusta estar sola pues se volvió a casar en el año 2000.

No se podría hablar de las relaciones de Hug sin mencionar la infidelidad. Te contamos que Barbi Benton, tras 8 años de noviazgo, descubrió sus “cuernazos” de parte de Hefner con la modelo Karen Christy, y terminó su relación. Pero como toda mujer preparada, se concentró en la industria de la televisión, cine, música y teatro, para luego casarse con George Gradow con quien tuvo dos hijos.

La canadiense, Shannon Tweed, le debe su carrera artística al “creador de las conejitas”. Y, aunque tuvo una corta relación, le sacó provecho: a través de la fama ganada se le facilitó la entrada a la industria del cine. Contrajo matrimonio con Gene Simmons, bajista de la banda de rock Kiss, y apareció con su esposo en el programa televisivo de “A&E Gene Simmons Family Jewls”.

Se rumora que Kimberly Conrad fue la favorita de Hugh y pasó a ser su segunda esposa con la que tuvo dos hijos más. Pero después de dos años de estar juntos, se separaron. Se divorciaron cuando su hijo menor cumplió 18 años y ahora forma parte de la organización a favor de los animales, “People for Ethical Treatment of Animal”,PETA por sus siglas en ingles.

En este caso, a la rubia Holly Madison se le olvidó que para casarse, ambas partes tienen que estar de acuerdo y concluyó su relación con Hugh por no querer casarse con ella. “Como la vida sigue” ella no se quedó encerrada en esa historia y gastó su energía en la industria televisiva, con su propio programa “Holly´s World”.

Bridget Marquardt intentó tomar el camino de Holly y luego de terminar con Hefner trató de tener su propio programa pero desistió. En 2008, empezó a salir con el director Nicholas Carpenter con quien vive en una casa que ella misma compró.

¿Quién no recuerda a la bella Kendra Wilkinson? La mujer de pícara sonrisa y cabello oro cenizo inundó las pantallas adquiriendo mucha fama debido a los “realities shows”, películas y comerciales que filmó cuando estaba en la mansión, pero el amor llegó a su puerta -o en este caso la sacó de la casa- porque se enamoró del atleta Hank Baskett y dejó la mansión.

Luego se le vio en apariciones en televisión el “Dancing with the Stars” de la cual fue eliminada en la séptima semana del programa, en marzo de este año.

Y para despedir esta lista de mujeres rubias, mencionamos a la más reciente y fresca del paquete, Cristal Harris, que canceló su boda con Hefner y lo dejó en la “cominilla” de todos. Estaremos en la espera de ver qué hará después de Hugh Hefner… un millonario deseado, pero

Publicado en:

http://www.bureo.com.do/2011/07/02/10-mujeres-vida-del-magnate-playboy


* * *
(3)

Conejita cuenta las miserias de la mansión Playboy

23 Junio 2015

Desde que abriese sus puertas por primera vez en 1974, la Mansión Playboy de Los Ángeles, hubo una sede previa en Chicago, la cual se ha convertido en una especie de utopía masculina: un lugar poblado de hermosas mujeres, bañado por el sol californiano y donde la mayor tragedia que puede ocurrir es que a alguien se le caiga la copa y deba esperar cinco minutos hasta que le traigan otra.

La realidad, por supuesto, es muy diferente, como ha desvelado una larga lista de conejitas que pasaron por el 10236 de Charing Cross (Holmby Hills). La última de ellas es Holly Madison, autora de Down the Rabbit Hole: Curious Adventures and Cautrionary Tales of a Former Playboy Bunny (Dey Street Books), un libro que no ha gustado nada al ya anciano Hugh Hefner, que cumplió el pasado mes de abril 89 años.

Frente a la imagen de glamour que la cultura popular ha contribuido a crear, la propiedad, construida en 1927 por el arquitecto Arthur R. Kelly, vive una decadencia semejante a la de su propietario. Como explica Madison, que vivió en la casa entre 2000 (cuando tenía apenas 20 años) y 2008, los años habían hecho mella en la mansión, las alfombras estaban manchadas con la orina de los perros de Hefner y los dormitorios, repletos de muebles en mal estado y colchones desgastados y manchados, como puede verse en un artículo publicado en Vice.

Pero lo peor, obviamente, no se encontraba en la casa en sí, sino en las rígidas reglas impuestas por el dueño de Playboy y el trato que, en teoría, dispensaba a sus infelices inquilinas.

Esta es mi casa, y estas son sus normas

Como explica Madison, una llega a ser una conejita Playboy casi por accidente, pero luego resulta tremendamente complicado abandonar dicha cárcel diseñada para el esparcimiento de Hefner y sus amigos.

La joven conoció al célebre erotómano cuando trabajaba en Hooters, uno de esos célebres tetaurantes, y apenas contaba con 20 años. Una noche sus caminos se cruzaron. Hefner le ofreció quaalude (metacualona) la droga que popularizó El lobo de Wall Street, la película sobre Jordan Belfort, una cosa llevó a la otra y Madison terminó en la cama con él, que por aquel entonces la sacaba 56 años. No hubo nada de romanticismo en esa primera relación sexual.

Simplemente, “fue tan breve que no me acuerdo de nada más que de tener un cuerpo pesado encima mío”.

No obstante, por aquel entonces, a la joven le pareció una situación curiosa, divertida y un tanto picante. Como contó Jill Ann Spaulding en su libro Upstairs (publicado en 2004), si una de estas conejitas quiere ascender a ser su novia principal como ocurrió brevemente con ella, debe practicar sexo oral sin protección con Hefner.

Apenas un par de años después, Madison estaba tan harta que había pensado en suicidarse. No sólo se había convertido en una especie de esclava sexual, sino que las reglas de la casa eran intolerables.

Para empezar, las chicas tenían que volver a casa antes de las nueve de la noche si no salían con Hefner. Además, debían ocultar a sus novios nada de llevarlos a la mansión, por supuesto y no podían buscarse otro trabajo fuera de la casa.

Las conejitas de la mansión recibían su paga de manos de Hefner cada viernes, una vez que este había limpiado los excrementos dejados por los perros en su alfombra. A cambio de los mil dólares semanales, el dueño de la mansión se veía con la potestad de quejarse de todo aquello que cada una de sus inquilinas hacían mal, a menudo su falta de predisposición sexual, a veces sus discusiones con otras conejitas, como explicó Izabella St. James en Bunny Tales: Behind Closed Doors at the Playboy Mansion (Running Press).

Compitiendo por hacerse un hueco en la mansión

Según Madison, el funcionamiento habitual de la mansión es el siguiente. En primer lugar, captación de jóvenes desorientadas, de entornos rurales y “vulnerables”. Casi ninguna de ellas supera los 28 años (y, por supuesto, parecían mucho más jóvenes).

A continuación, una perversa dinámica que provocaba que las conejitas compitiesen entre sí. “Siempre me puso muy nerviosa la fascinación de Hef por las mujeres extremadamente jóvenes”, explica en el libro. “Estaba obsesionado con que aparentasen ser tan jóvenes como era humanamente posible”. Por esa razón, Hefner tenía una cuenta abierta en una peluquería de Beverly Hills a la que sus inquilinas podían acudir para cortarse el pelo, maquillarse o retocarse lo que quisieran cuando quisieran. Además, todos los baños de la vivienda tenían vaselina, aceite de Johnson's Baby y kleenex. Por lo que pudiese ocurrir.

Las reglas estipuladas por Hefner han sido recogidas en otros libros y entrevistas. Melissa Howe, una de las más populares durante los últimos tiempos, explicaba a comienzos de este año en Mirror que hay un control estricto de la imagen de las inquilinas: nada de aparecer borracha en una fotografía en Instagram o Twitter.

No obstante, la avanzada edad de Hefner y su decadencia física han provocado una relajación de costumbres. Al parecer, como explicaba Howe, ya sólo se acuesta con su esposa, Crystal Harris, que cuida de él. Eso sí, también ha rebajado el sueldo a sus chicas: nada de una paga semanal, ahora tan sólo reciben techo y mantenimiento; y, si en un pasado la Playmate del año recibía un Porsche, ahora el premio es un Mini Cooper que debe devolver al cabo de 12 meses.

La estancia de Madison en la mansión Playboy terminó tras años de depresión, cuando consiguió ser entrevistada por un psicólogo, algo a lo que se había opuesto Hefner.

US News ha dado el derecho de réplica al fundador de Playboy, que ha explicado que la mayor parte de lo que cuenta su antigua compañera es ficción pensada “para mantenerse en el candelero”. Aunque el viejo sátiro reconoce haber tenido relaciones con muchas inquilinas de la mansión y haber dejado marchar a un buen número de ellas para que viviesen sus propias vidas, “hay unas pocas que han elegido reescribir la historia”.

Madison, por su parte, está felizmente casada, tiene un hijo de dos años y hace casi un lustro que no habla con su antiguo amo. “Me di cuenta de que no me trataron bien. Se acabó sentir miedo hacia la gente. No le debo nada a Hef”.

Vía: El Confidencial

Publicado en:

http://www.midiario.com/uhora/far%C3%A1ndula/conejita-cuenta-las-miserias-de-la-mansi%C3%B3n-playboy




Fuente: www.lavozdegalicia.es
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!

Comentarios más recientes
Juan
Alguien que vivió y disfruto su vida sin restricciones
 
Featured content