Lo que ella defina, o lo que convalide el concepto que le otorguen los que de ella sepan algo, puede, sean ciertos o no cualquiera de los dos casos, decir lo que el consenso haya definido como información válida para la común interpretación… Pero también puede ocurrir que su real carga atesorada no haya sido puesta al raso.
Pero cuando se hace una exposición, cualquiera sea, el exponente debe dar por sentado que lo que informa lleva interpretación absoluta, que lo que se diga puede ser interpretado igual por mentes buenas que por malas.
Es lo que pasa con las noticias reales: su razón está concatenada con la gravedad de los hechos que transfiere a los afectados (si es que los hay) , y es concomitante con ellos. Un noticia real por fuerza tiene que ser grave; si no, no lo es. Solo es chismorreo; comunicación entre viejas chismosas.
Buen día.
Lunes, 25 de septiembre de 2017.