09 septiembre 2017
Pasas por delante de gentes que pululan como máquinas. con un rumbo fijo, mirada en el infinito y poca conversación, solo reproches aquí y allá a cualquier movimiento de los chiquillos que no saben ni de problemas, ni de nada que se parezca a las penas que nos somete la vida actual. Intentan olvidar su propia existencia acercándose a la Playa más conocida o al Chiringuito más vistoso para recordar que antes de caer en la trampa de la sociedad de consumo, del estrés y de las hipotecas imposibles, un día se prometieron una vida feliz. El jefe de esa tribu, me mira y me dice en tono algo sarcástico: “Nos hace usted una foto, caballero, si, todos sonriendo, que parezca que estamos felices para cuando la enseñemos a nuestros amigos en Madrid“ – Patataaaaa – – “Gracias, ha sido usted muy amable”.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com