30 junio 2017
La ciencia no repara lo que la genética manifiesta en la esclavitud de los cuerpos afectados por eso que aún llamamos enfermedades raras, pero lo cierto que lo menos preocupante no es, (para los afectados), la esclavitud de sus cuerpo rendido ante ellas, (las enfermedades llamadas raras), no, ese no es su problema, lo que sí lo es la negativa del mundo llamado culto a idebtificar su problema como de urgente resolución ... no, eso no da votos, no son muchos y, además, no se quejan mucho, saben morir queriendo ser mejores y sin rechistar.
Disculpad mi pataleta de este lamento maldito pero es que hoy no he podido subirme a un autobús, el peldaño era muy alto y la plataforma para subir a los discapacitados no funcionaba ... no he llorado, pero me ha dado mucha pena que nada, ni nadie, parara el dichoso autobús y se negara a continuar en él e impedir que siguiera funcionando sin que repararan esa plataforma. Hacemos lo imposible por querer vivir, por ayudar a los más necesitados, pero son cantos de sirenas, yo, desgraciadamente, es ahora cuando me doy cuenta ... pero ... sí, ahora comprendo por qué me pirra tanto esa canción de Aute que dice ... "Ay amor mío, que profundamente absurdo es ... " ... me pirra absolutamente por oírla y por los recuerdos que me trae.
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es