24 junio 2017
Hace, ya, muchísimos años, casi era un niño, me pareció que un Dios me tendía la mano. Ahora, casi seis décadas después, no tengo duda de ello. Quizás, solo un reproche informal hacia mi preocupante imaginación aunque, también, algo vehemencial: ¿De verdad me la dio? ¿Y si solo fue un sueño? … seguiré creyendo que sí … en respuesta a cada una de las dos cosas.
Imagen: Tommy Ingberg
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com