..................................................... Imagen: billy kidd photographer
23 junio 2017
- Ayer escribía - aunque no sé muy bien donde lo hice - sobre la noble y loable, actitud de aquellos amigos que procuran, siempre, dar empujones de moral a cualquiera y, especialmente, cuando su estado etílico es, aún, incipiente y/o de baja intensidad. Si están sobrios, se agradece más, mucho más.
- Pero hoy, Juan - que, como novedad, no ha puesto verde a su mujer y a su manía, (la de ella), de hablarle, siempre, desde la habitación de al lado - cuando me ve llegar, quitándose las gafas, va y me suelta: "Enrique, yo creo que tu problema será de desubicación de las vísceras. Andarán perdidas en ese bombo, jajaja" - Y yo, por qué no voy a decirlo, pues me ha sentado fatal lo del bombo y cuando iba a contestarle al estilo "Montoro", no, pues no, no me ha dado tiempo porque Leonor, siempre atenta, va y apostilla; "No, Juan, el problema de Enrique, que es el mismo que el mío, es el de la decadencia de sus vísceras" y Antoine, desde la barra - (tomándose, extrañamente, un café) - con su especial acento del Languedoc, concluye con una sentencia mortífera:
"Siempre habláis de vosotros, si, vosotros, vosotros, vosotros, il vous remplit la bouche pour parler, toujours, de vous et de vous" ...
- Esperé unos segundos, comprendí que la Loli le había dado calabazas esa noche, pero me acerqué a Juan, que se había colocado junto a Antoine y, sacando mi oculta e imaginaria chuleta les digo:
"No voy a dejar de hablaros sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo ... ni mucho menos de lo que me dicen"
- Casi al unísono, ambos me dicen en tono jocoso: "Enrique, cada día nos gustas más por lo bien que te explicas" y yo, dejando pasar unos largos y dos coquetos segundos, les apostillo ...: "no eso no lo digo yo, eso casi al completo lo dijo Oscar Wilde".
- Un largo silencio y, al final un seco “hasta mañana”, deja las cosas en un stanby honesto mientras Leonor, puesta en pie y copa de Vichy en mano, suelta un ... "Olé tus cojones, niño".
- Hoy todos hemos aprendido algo. Antoine y su café en taza, han tenido la culpa.
- Me voy a por la fruta del día. Cuidaros y, ah, dientes, si, dientes, sonreidle al mundo, lo demás a nadie le interesa.
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es