Desde hace unos años es sabido, por los mismos venezolanos, que en Venezuela la libertad de prensa está comprometida y muchos medios de comunicación corroídos por la censura o auto-censura, dependiendo de los testimonios, sin embargo, desde hace unos meses en Venezuela los ciudadanos no han dejado de protestar en contra de su gobierno, liderado por Nicolás Maduro las cuales, lamentablemente han resultado en varias personas fallecidas, cientos de afectados y detenidos.
Bajo ésta ola de protestas y la falta de información, nace "El Bus TV", tratándose de un informador compuesto por un grupo de jóvenes sin un control oficial, quienes se montan en los buses que recorren la ciudad capital, Caracas, para dar a conocer "las noticias del día".
“¡Buenos días a todos! Empezamos con las noticias”, anuncia a bordo de un destartalado colectivo de Caracas éste grupo de jóvenes periodistas que se apresta a contar lo último de la crisis que vive Venezuela en más de dos meses de protestas.
Sujetándose del pasamanos para no caer en cada frenazo, María Gabriela Fernández y Dereck Blanco se asoman, ante la mirada curiosa de los pasajeros, detrás de un marco de cartón negro y perilla roja que imitan a un televisor, bajo un rótulo en letras azules: “El Bus TV”.
“Esta iniciativa surge de la necesidad de romper con el cerco comunicacional que hay en el país y llevar noticias veraces a través de un transporte tan masivo como el autobús”, explicó a AFP la redactora creativa Claudia Lizardo.
En el portal web concienciaesnoticias detallan que en tres minutos, Bus TV informa a los pasajeros sobre seguridad, salud, deportes, espectáculos y, por supuesto, economía y política: infaltables en un país con severa escasez e inflación, envuelto en una ola de protestas que deja 68 muertos.
“Cada bomba lacrimógena cuesta 40 dólares, al cambio del dólar paralelo unos 200.000 bolívares, es decir un salario mínimo integral”, dice Blanco, al referirse a los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes opositores, que no se ven en las pantallas de televisión.
Entrando de primera a los autobuses, la periodista y productora Laura Castillo negocia con los conductores. Casi siempre se les permite subir, sin cobrarles el pasaje.
Suben y bajan, en las mañanas, tomando varias rutas de la capital. “¡Qué valientes!”, les grita una mujer. “¡Están locos!”, afirma un señor.
Blanco, presentador en un telenoticiero nacional, se sumó al Bus TV al admitir que hay “presiones” oficiales que impiden la difusión de ciertas noticias: “Es un reto, el periodista debe reinventarse para llevar la información a la gente”.
Con seis periodistas y artistas, el Bus TV arrancó al 28 de mayo para marcar el décimo aniversario del cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV), el que era el canal más antiguo del país, crítico del gobierno del entonces presidente Hugo Chávez, fallecido en 2013.
Su sucesor, Nicolás Maduro, casualmente un ex chofer de autobús, acusa a un sector de la prensa de una campaña de desprestigio en su contra como parte de una conspiración para derrocarlo.
Pero la ONG Espacio Público y el Sindicato Nacional de Periodistas (SNTP) denuncian que el gobierno “censura” a los medios que le son incómodos.
Ha sacado del aire programas radiales y a la cadena internacional CNN en español, y a algunos diarios les limita la entrega papel -monopolio del Estado- para dejarlos fuera de circulación, aseguran.
Varios medios, como el diario El Nacional -el principal del país- y el digital La Patilla, fueron demandados y otros comprados por figuras vinculadas al gobierno para cambiar su línea editorial, según Espacio Público.
“El gobierno ha ganado el pulso de la hegemonía comunicacional. Las fuentes de información son entonces las redes sociales, pero no todos tienen acceso a ellas y mucho allí es rumor. Bus TV informa lo que no sale en los medios tradicionales”, comentó Castillo.
La iniciativa se extiende, cuenta la periodista, y ya hay Bus TV en la ciudad de Valencia (oeste) y otro en Puerto La Cruz (este), adaptado a la situación local.
Venezuela, donde el SNTP ha registrado 300 agresiones a periodistas durante las protestas, ocupa el puesto 137 -de 180 países- en el ránking de libertad prensa de Reporteros Sin Fronteras.
En política, informan: “el presidente Maduro cambiará la Constitución de Chávez sin consultar antes a los venezolanos en un referendo”.
“Y mientras tanto, las panaderías continúan sin pan”, concluye el noticiero, entre aplausos de los pasajeros: “¡Muchas gracias!. Esto fue el Bus TV. Seguiremos informando”. Fuente: concienciaesnoticias.com