José, la ventana de mi habitación y mi ceguera

45.76% credibility
 
Related

Precampañas violentas en México, van 8 precandidatos asesinados y 1 amenazado

ANONIMO
242 points

Con su visión social, su juventud y su amor al pueblo, sindica Mera buscará ser alcaldesa de Pachuca

ANONIMO
236 points



Most recent

Vida, amor, familia

Enrique TF
10 points

¿Miles de amigos en redes pero solo en la vida real? Las alarmas de la salud mental juvenil

Tecnología
8 points

El futuro del trabajo: Cómo se adaptará la juventud al mercado laboral de los próximos años

Hablemos de eso
18 points

Cuando las crisis lejanas llaman a nuestra puerta (hoy, Africa)

Enrique TF
12 points

Kaizen Gaming y la industria tech activan fondo de emergencia tras recientes terremotos

Tecnología
12 points

Innovación Verde: Cómo la Tecnología Sostenible Impulsa la Reputación Corporativa

Hablemos de eso
12 points

La ventana al mundo: El rol crucial de los medios de comunicación en la era digital

Hablemos de eso
6 points

La ciencia de la gratitud: Un camino hacia el bienestar mental

Familia sana
18 points

La paz de una conciencia tranquila

Enrique TF
8 points

Combinar la formación universitaria con el impacto social

Hablemos de eso
16 points
SHARE
TWEET

José, la ventana de mi habitación y mi ceguera

........................................................... Fotografía de Vivian Maier

10 marzo 2017

Me parece que me quisieron contar, y me contaron, en la sesión de fisioterapia del jueves pasado, una historia que yo ya conocía pero que me va a gustar volver a traerla aquí:
Dos enfermos compartían hospital en habitaciones contiguas y mientras uno reposaba inmóvil en su lecho tras un aparatoso accidente de tráfico del que salió vivo de milagro, el otro andaba por la misma y le contaba al otro grandes historias alegres llenas de vida en su visita diaria, pintando en su imaginación todo lo que se veía por la ventana de la habitación al que el inmóvil, en modo alguno, podía llegar.
Así fue día tras día, uno tras otro, durante seis largos meses, pero un buen día su amigo, el que le contaba todo lo que pasaba detrás de la ventana, dejó de venir sin que nadie pudiera decirle por qué. Se habrá ido, pensó.
Pasaron tres meses más y el enfermo inmóvil dejó de serlo e inmediatamente que pudo levantarse se acercó a la ventana y con gran sorpresa para él, se dio cuenta que la ventana daba a un patio interior. ¿pero cómo es posible? - exclamó, extrañado. Le preguntó al auxiliar de clínica si esa ventana siempre había tenido esta vista y él le contestó aún mas extrañado que ... “naturalmente”. Pero eso no puede ser, mi amigo el vecino de habitación me regalaba unos extraordinarios relatos de lo que veía por esta ventana. Se acercó a la habitación de al lado y preguntó a quien estaba allí, que no era otro más que otro auxiliar de clínica: “Hace unos tres meses ocupaba esta habitación un enfermo del que mantuve una magnífica relación y dejó de visitarme sin más” – Ah, se refiere Ud. a José, el bueno de José, pues murió hace tres meses, murió de una terrible e incurable enfermedad que acabó con él, sin dolor, de un suspiro, pero se fue con un solo lamento, nunca había sabido de qué color eran los ojos de la vida, pues él era ciego de nacimiento.
Bien, después de escuchar ese relato, mis ojos se hicieron con el brillo de las grandes emociones y en mi mente una reflexión: Que ignorantes e ingratos, podemos ser cuando no somos capaces de saber apreciar lo que tenemos.




Fuente: etfreixes.blogspot.com.es
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content