15 febrero 2017
Me atrajo mucho verla ayer y hoy volví. Le pregunté: ¿Tú eres un sueño del ayer o realmente existes? Ella me miró sin responderme. Pareció ponerse más genuina, más coqueta, pero nada me dijo. A mi me gustó volver a verla, le sonreí, le eché dos miradas más por si me devolvía algún nuevo cuadro escénico pero no hubo más. Salí enamorado igual que ayer y, además, pensé que cuando alguien pretende innovar o recrear el espacio donde vende, donde trabaja, donde crea, y lo hace con entusiasmo, con pasión, el resultado siempre es ese, un sueño al alcance de quien quiera intentarlo. Esa tienda me cautivó, me enamoré de ella… mañana, quizás vuelva.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com