14 febrero 2017
Me preguntaron … ¿Quieres uno? … y ¡¡¡¡ zas !!!
Las decisiones que se toman sin pensar, sin meditar, sin acordarse del resultado de la última analítica, sin recordar la fecha de nacimiento, sin valorar que tu impetuosidad siempre fue el gran aliado de tus contrincantes que actuaban a la japonesa, sin recordar que hay cosas que engendran algo como un bombón … “un segundo en la boca, cien meses en la cadera”, todo eso, a cierta edad, (y eso es vital), empieza a importarte un pimiento … aunque sea de Padrón y de los que Sí.
Me arrepentí a tiempo, dije … “No gracias”. Bien ¿Verdad? … pero ahora no duermo. Con alguna pequeña diferencia literaria diré eso tan sabido y tan cruel, de … “pecado que veas pasar, pecado que te pierdes” ¿Hice bien?
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com