................................................................ Alberto Pancorbo
06 febrero 2017
Julián clamaba al cielo porque su hijo pequeño tras diez largos y oscuros años de carrera universitaria en Derecho, le ha dicho a su padre que está muy cansado y se va, ahora, que ha terminado los estudios, a tomarse un año sabático ... quiere hacerse un viaje por el Nepal y quiere que su padre, naturalmente, se lo pague. Julián se desespera porque creía que su hijo tras tantos años de suspensos y no poco dinero al tener que ir renovando las matrículas de las asignaturas suspendidas, creía que se iría a trabajar de meritorio en el despacho de su amigo Damián en Azca y así, con ello, terminar su sangría económica y poder, por fin, dedicarse a eso de estar jubilado, viajar, sentarse con los amigos a tomar cañas, y comprarse algún capricho, como corresponde a gente de su edad, (69 añitos, ya).
Leonor clamaba al cielo por las beldades de esos Padres que dan todos los caprichos, hoy, a sus hijos y nunca se les ha ocurrido darles lo poco que nosotros teníamos en lugar de todo lo contrario y así no hay quien les enseñe a apreciar el valor de las cosas. Claro que a ella, a Leonor, le ha recordado la Loli, (siempre tan atenta y tan contorneante), que su nieta, la de Leonor, le ha dicho a su madre, (que es la hija de Leonor), que, a sus diecisiete, esta semana se ha subido al maromo que tiene por novio, (un chico de unos veintitantos), y cuando la Madre le ha dicho que el maromno se vaya a la puta calle, la niña le ha dicho que esta es su casa y que si el maromo se va, ella también se va. En el fondo del local se ha oído un murmullo y un: "¡¡¡ fotre que mundo el de hoy !!!".
La Leonor se nos ha puesto más seria que un ajo, mientras que la Loli, en un gesto de complicidad y compasión, le ha estampado un besazo de amigo, ahí en la punta del labio izquierdo, a nuestro Julián, el cual ha quedado tan sorprendido como afectado y apenas podía hablar, así que Arturo, siempre atento, le ha soltado a Julián un par de leches en la cara, (siempre derecha siendo Arturo), para que reacccionara y lo ha hecho, y tan bien, que se ha levantado como un chulapo de Chamberí que es y nos suelta la frase mágica ... "Venga niña, (dirigiéndose a la Loli), saca palmito y unas cañas que esta ronda la pago yo" ... y lo que ha pasado a continuación, como siempre, es algo que no debo contar, que luego las matronas y el cura se enteran y nos dan la semana.
Mis amigos que viven en otro mundo, a veces olvidados, otras explotados, la pregunta que se hacen cada mañana y de la que nunca obtienen respuesta alguna, (ni la desean por incómoda), es como la que se hace un enamorado o enamorada, ante una flor de trébol ..."Me quieren, no me quieren ... me quieren, no me quieren".
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es