…en que cualquier opinión o decisión que se exprese lleva adosado al pescuezo un plomo: hacia abajo; ya no hay ganancia en ningún sentido.
Pero bueno, cada quien puede seguir con su “decisión de ¡yo-soy-dios y hago lo que se me da la gana!”.
Mientras estábamos en un mundo en el que existían arriba y abajo este sabía para donde iba, al eliminar esa ley natural los pseudodioses sumieron el mundo en la antesala del erebo.
Buen día.
Lunes, 30 de enero de 2017.