4 enero 2017
Volvieron los sueños, me refiero a los que viven en las noches de tormenta y satén. Agua fresca brotando de un cielo infinito, un pasillo estrecho y muy largo, con paredes, suelo y techo, de cristal. Gente invisible que me abraza y siento, plañideras que exponen sus insonoros lamentos con eco catedralicio y un enorme becerro de oro cantando una letanía indescifrable. Nadie vive, nadie muere, el tiempo no pasa, solo lamentos, voces lejanas y, por fin, un cálido suspiro cercano y liberador … ¿Enrique … estás soñando otra vez?
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com