A medida que se acerca el final de cada año, muchas personas hacen el habitual repaso a lo que han conseguido, averiguan si se sienten bien o no al respecto, y articulan una serie de buenos propósitos personales para el siguiente año.
Según este artículo, los 10 propósitos de Año Nuevo más habituales son los siguientes (se han basado en la población americana pero yo diría que, con matices, es extrapolable a cualquier país del mundo desarrollado):
Pasar más tiempo con la familia y los amigos.
Ponerse en forma.
Perder peso.
Dejar de fumar.
Disfrutar más de la vida.
Dejar de beber.
Eliminar las deudas.
Aprender algo nuevo.
Ayudar a los demás.
…y ser más organizados.
Lo curioso es que, si preguntas a cualquiera, estos objetivos rara vez se cumplen. La mayoría de la gente vuelve a articular los mismos deseos del año anterior para el año siguiente… una y otra vez.
El problema es que los buenos propósitos son sólo deseos o sueños…. Son conceptos difusos, vagos y ambiguos. Si de verdad quieres progresar, define metas en vez de propósitos. La diferencia está en que las metas cumplen estas cinco propiedades, llamadas SMART por sus siglas en inglés:
Son específicas (Specific): Cambia Ponerme en forma por Ir la gimnasio los lunes, miércoles y viernes al salir del trabajo.
Se pueden medir (Measurable): ¿Cómo sabes si estás avanzando? Ponerme en forma no es fácilmente medible, Ir al gimnasio tres días a la semana es perfectamente medible.
Son algo que puedes hacer (Achievable): Si el trabajo y la familia no te permiten ir entre semana al gimnasio, puedes articular Salir a correr 30 minutos los sábados y domingos. Aunque, en este punto, te diría que pierdas el miedo a renegociar tu tiempo con tu empresa y tu familia ;)
Son realistas (Realistic): Si Ganar una medalla de oro olímpica en atletismo no está a tu alcance, articula algo más razonable :P
Tienen una fecha límite (Time targeted): No lo dejes en el aire. Voy a ir la gimnasio los lunes, miércoles y viernes al salir del trabajo, y empiezo el 9 de Enero.
Las buenas intenciones se suelen quedar ahí. Si defines objetivos o metas tendrás visión a largo plazo y motivación a corto plazo. Ahora sólo tienes que pasar a la acción y dar el primer paso.
Planificación estratégica 12-3-1
Hace un par de años encontré esta sencilla fórmula de planificación en un libro de negocios de Chuck Blakeman:
Primero debes establecer tu objetivo para los próximos 12 meses y desarrollar, sin detallar, un plan general para llegar a él.
Después te concentras en los próximos 3 meses. ¿Que deberías lograr en esos tres meses para estar en línea con el objetivo anual? Aquí defines un plan de acciones para el próximo trimestre.
Y por último, ¿qué debes hacer el próximo mes para cumplir con el objetivo trimestral? Aquí debes definir un plan de acciones específicas, a las que debes asignar una fecha límite.
Cada mes debes definir el plan del siguiente mes y cada 3 meses, el del siguiente trimestre.
Anímate a poner en práctica esta forma de lograr tus metas y objetivos para que el 2017 sea un año maravilloso.
Autor: Francisco Sáez
Fuente: facilethings.com