El argot popular habla de la historia —al menos por aquí— que es cuño Español. En España se habla de las calderas de Pedro Botero: “Abandona toda esperanza”, era el aviso que recibía a los condenados a las puertas del infierno de Dante. Este estaba formado por nueve círculos concéntricos, regidos por demonios que administraban tormentos de acuerdo con la gravedad de los pecados de cada cual. Esta frase, aquí, es un canto de advertencia contra las maldades, y es una referencia a las calderas del infierno administradas por Caronte, el barquero del infierno.
Hay dos historias diferentes.
Se dice que las calderas del infierno son mochadas (“mochas”), porque las asas son para sacarlas del fuego, pero que como el fuego eterno no necesita que las calderas sean sacadas de él, pues el diablo decidió cuando estas se estaban construyendo, que “¿Para qué asas?” Y tomó una guadaña y se las arrancó de un golpe.
La otra dice que tales calderas fueron construidas con el mundo que es hueco y en su interior está el infierno, pero que el diablo, para hacerlas, tomó una guadaña y lo cortó a la mitad. O sea que en el infierno solo hay dos pailas.
Traemos a colación esto, porque hemos notado algo, venido dirrectamente del miserable cerdo ese que metieron al Vaticano. El maldito malnacido ese les ordenó a los curas que como a aquellos que se quiere envenenar si que se enteren, había que hacerse los idiotas e ir metiendo los evangelios corrompidos de a poquito.
Los sermones son una forma de catequesis, y los miserables lameculos del basura ese del Vaticano están metiendo su basura de esa manera.
Buen día.
Dom. 18 de Dic. de 2016.
Fuente: mitologiayleyendas.ning.com
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